miércoles, 4 de febrero de 2026

Año 2022. Cuando el más grande me recibió en su casa. Claudio Plit

Claudio Plit sigue nadando.

Adulto y niño. Gran pez con barba blanca. Cuenta y enseña.
Cruzó el Canal de la Mancha que separa, entre aguas gélidas, Inglaterra de Francia. Se lo conoce en la jerga como "El Everest del nadador" que bracea ante enormes olas y neblina.
Plit es el agua, digo, el Ulises de Odiseo que disfruta de lo errático y peligroso. Ese mar narrativo. Una idea fundadad e interpretada por cada persona que lee cuando alguien habla del supremo salado.
Cuádruple campeón de la Capri – Nápoles. La última vez que la gana, un Maradona campeón del 86 le da el trofeo cuando llega a playas napolitanas y le dice, “qué bien lo que hacés y que espalda tenés, loco”. El nadador que había conquistado las tres anteriores, estupefacto ante el más grande.
Claudio tiene muchos trofeos y medallas, pero es un tipo humilde. Un grande, como dicen. Un personaje literario. Es un héroe colectivo divulgando su pasión con antiparras.
Bien podría ser, don Plit, la representación física del nadador que Héctor Viel Témperley escribió: “Soy el nadador/ soy el hombre que nada”. O también reemplazar la nave de Juan José Saer en El Entenado: “Los cuerpos, uno detrás de otros a distancia regular, parecían atravesar, lentos, el vacío de una inmensa esfera azulada que de noche se volvía negra, acribillada en la altura de puntos luminosos. No se veía un pez, un pájaro, una nube. Todo el mundo conocido reposaba sobre nuestros recuerdos”. Están nadando.
Radicado en Mar del Plata, transmite su entusiasmo en una piscina de 17 metros que atiende junto a su familia. La “alberca”, como le dicen los españoles, está ubicada dentro de su casa; en un patio. Allí concurren muchas personas de Mar del Plata y de otras ciudades. En fin, visitar al maestro del agua y del Tao nacido un 7 de noviembre, ya es hecho.
Plit, como el sonido de una piedra pequeña cuando cae al agua “plit”, nació en Rosario, al lado del Paraná y cerca de arroyos que unen sus aguas con el gigante marrón, acuoso y profundo, que atraviesa gran parte de Sudamérica y conforma cuantiosos deltas, que se separan y vuelven a juntarse. El delta es nadador entre nadadores, se apartan y vuelven a reunirse. Algo hay. Todo es comienzo

Entrevista completa: Plit


viernes, 16 de mayo de 2025

Haiku



Sobre el Ubajay
la canoa se mece
Él no vino hoy
.......................
Autora Lorena Cánaves



miércoles, 26 de marzo de 2025

martes, 10 de diciembre de 2024

Nadar en aguas gélidas



Nadar en aguas gélidas
debajo de los 5 grados
es no percibir por un rato el cuerpo mediante el braceo que ayuda el avance.
Salir de ese nado luego de estar en el agua helada es regresar y percibir el cuerpo de otra manera.
Una alquimia del espíritu que se corporiza.

jueves, 28 de noviembre de 2024

Bendito seas, Ian

Diario éxtimo:
Escucho la breve y amplia discogagrafía de Joy Division mientras
bebo del vino de Rumi.
Mis pies sobre el pasto.
Un.ser de aire conecta el chakra que va a tietra.
La luz apagada.
Manchita, el perro de mi vieja merodea, huele jazmines y se posa en algunos cuarzos blancos,
pero la cosa es que regresa al sonido que sale desde mi celu.
Estamos frente a la vía.
Pasto en todos lados.
Joy División, podría ser la antinomia a una vida ligeramente bucólica en la que estamos en este momento.
No lo sé, no lo sabemos.
De lo que si estamos seguros es que el Poeta Curtis estaba atravesado por otro tipo de lenguaje.
Su poesía.... no sé, pero está más allá de la poesía.
Porque a su condominio lo llenó de álamos.
Bendito seas, Ian.

sábado, 5 de octubre de 2024

Solo eran dos copas



Relajado, pleno. Bebe a sorbos el tinto de montaña. Frutado aroma en su paladar. Estallan risas. Bebe y sigue, ahora hielo. Exquisito. El sistema nervioso central lo nota. Se relaja. La uva en el limbo, la casca frutada la siente en su glándula pineal. Dormitar caminando. Caminando levanta la vista, contempla las estrellas desde el otro lado de la vía.

Ya se fue la primera. Abre la segunda, es de llanura. Ya no hay ganas. Queda a la mitad. Se acuesta, se duerme hondamente y recuerda no tomar el antipsicótico que lo propulse a un descanso posmoderno, sin gratitud.
Al otro día, despierta. Desayuna fluoxetina y café negro con cúrcuma.

Rigidez muscular, rigidez muscular, rigidez muscular.

Se ducha con agua fría que cae desde una amplia regadera.

Agradece.

Y dice: "Solo eran dos copas".

jueves, 22 de agosto de 2024

Colágeno acuático en el alma de mis días

 

(Por Horacio Buratti)

El ser, ahí, jugado

genera optimismo
porque la tormenta, furibunda y a veces
calma
siempre está adentro
alguna vez
dijo alguien: “hay que saber manejarla para sobrevivir como el común de los mortales”
“parte clave de la resistencia para ser optimista” escuché de las voces de Poseidón

ante la nada

todo es una historia sin hada

pensar cosas indecentes que no perforen con sus taladros nuestras mentes

Y
se desvanece la noche, mientras se va despuntando el día
y mis ganas, con tus ansias en silencio, ejecutan las más hermosas melodías

Envejecer no es tan malo
es haber gozado bien de cada arruga

golpe
cada dolor y cada revulsivo nado, chapuza o inmersión en el agua abuela - dijo una chamana-
nos impulsa ....

colágeno acuático en el alma de mis días