Claudio Plit sigue nadando.
Adulto y niño. Gran pez con barba blanca. Cuenta y enseña.Cruzó el Canal de la Mancha que separa, entre aguas gélidas, Inglaterra de Francia. Se lo conoce en la jerga como "El Everest del nadador" que bracea ante enormes olas y neblina.
Plit es el agua, digo, el Ulises de Odiseo que disfruta de lo errático y peligroso. Ese mar narrativo. Una idea fundadad e interpretada por cada persona que lee cuando alguien habla del supremo salado.
Cuádruple campeón de la Capri – Nápoles. La última vez que la gana, un Maradona campeón del 86 le da el trofeo cuando llega a playas napolitanas y le dice, “qué bien lo que hacés y que espalda tenés, loco”. El nadador que había conquistado las tres anteriores, estupefacto ante el más grande.
Claudio tiene muchos trofeos y medallas, pero es un tipo humilde. Un grande, como dicen. Un personaje literario. Es un héroe colectivo divulgando su pasión con antiparras.
Bien podría ser, don Plit, la representación física del nadador que Héctor Viel Témperley escribió: “Soy el nadador/ soy el hombre que nada”. O también reemplazar la nave de Juan José Saer en El Entenado: “Los cuerpos, uno detrás de otros a distancia regular, parecían atravesar, lentos, el vacío de una inmensa esfera azulada que de noche se volvía negra, acribillada en la altura de puntos luminosos. No se veía un pez, un pájaro, una nube. Todo el mundo conocido reposaba sobre nuestros recuerdos”. Están nadando.
Radicado en Mar del Plata, transmite su entusiasmo en una piscina de 17 metros que atiende junto a su familia. La “alberca”, como le dicen los españoles, está ubicada dentro de su casa; en un patio. Allí concurren muchas personas de Mar del Plata y de otras ciudades. En fin, visitar al maestro del agua y del Tao nacido un 7 de noviembre, ya es hecho.
Plit, como el sonido de una piedra pequeña cuando cae al agua “plit”, nació en Rosario, al lado del Paraná y cerca de arroyos que unen sus aguas con el gigante marrón, acuoso y profundo, que atraviesa gran parte de Sudamérica y conforma cuantiosos deltas, que se separan y vuelven a juntarse. El delta es nadador entre nadadores, se apartan y vuelven a reunirse. Algo hay. Todo es comienzo