jueves, 27 de enero de 2011
RETROCK
viernes, 21 de enero de 2011
Zanecki, Rosate y los confusos entornos repetidos
Habiendo nacido en una familia de “Clase media” Según expresión de un ganado por alguna ideología, pasaba sus días, las horas de estos días, contando junto a su vecino, la cantidad de pajas que se prendían a la escoba de Rosate. Rosate, su otro vecino, no trashumaba jamás por las veredas del barrio de Zanecki. Generalmente los postigos de su casa estaban cerrados; las ventanas, debajo del marco, luchaban contra la fuerza de los pasadores, pero ahí, en ese lugar profuso de encierro, se encontraba Rosate. Rosate concebía -dice el vecino de Zanecki- aun hoy desconocido, la existencia detrás del monitor. Si, de un monitor pequeño, con fondo azul, que con la ayuda del Mouse y de su entender sobre un ciberespacio, presentaba en su pantalla diferentes sitios de la web 2.0.
Parte del Juego que Zanecki tenía junto a su vecino, era averiguar que hacia Rosate. Estos dos (Zanecki y su vecino) sabían muy bien que el “Misántropo…” Como decía su vecino, pasaba el resto de los días en su casa, no salía. Precisamente, estaba todo el tiempo en su habitación. Desde esta, se oían ruidos extraños, jadeos distorsionados, risas sampleades, apertura de hipervínculos para posibles vínculos carnales y voces con tonos que parecían, por sus sonidos, haber inhalado helio. Rosate ignoraba que había un Zanecki, pero la memoria, que puede funcionar como un rayo previsto en cualquier día nublado, se presentaba en forma de aquellos… de algunos días en los que Rozate se veía paseando, fuera de su casa, junto a otra persona.
Rozate, para no recordarse, se pasaba las horas dentro de su habitación usando las redes sociales, cualquier tipo de red, perteneciente a un tercer entorno de lo real; vivía la virtualidad, dicen, con un peso tan fisco que se había abstraído a ese mundo, en donde todo para el, era tangible. La curiosidad de Zanecki por saber sobre ese espacio que parecía civilizar de otra manera a Rozate, se fundo cuando se vio, solo, junto a su vecino.
Ese día el cielo se dilato bajo el sol, los únicos que lo habían visto eran Zanecki y su vecino. Las nubes comenzaron a endurecerse, comenzaron a perder su volumen, su imagen desprolija, aunque tierna y pura; para transfigurarse en extensas varillas que, caídas del cielo, abducían a los vecinos de la manzana de atrás. Dijo el vecino de Zanecki, que venían abduciendo a todos y que ellos, serian los últimos en ser abducidos. Por lo visto, su vecino, sabía.
Atemorizados por la contingencia tan extraña comenzaron a correr raudamente en círculos, porque corriendo en círculos, seria la única manera de redimirse ante tal suceso, eso, por lo menos decía el vecino de Zanecki. Rápido, Zanecki, alzo su cuello para tomar aire, sus ojos recobraron una mirada recta y en esa línea, vio las puertas de la ventana de la casa de Rozate. Zanecki y su vecino comenzaron a golpearla, a lincharla con fuerza. Mientras Zanecki y su vecino corrían sobre los hilos delgados de la desesperación, se presento un muchacho, una persona, era Rosatte. Zanecki y su vecino, al verlo dijeron “Rozate! ¿Qué haces che?” “¿Queres venir a contar pajas de escoba?”
Rozate no les creyó. Esos muchachos, sabia el, escapaban del objeto que se presentaba en el cielo. Sin vacilar, mirándolo a los ojos, les pregunto “¿Tienen su passward?” Los demás parecían ignorar esta petición.
Zanecki, atemorizado, respondió “Que passward, ni passward. Mira lo que se viene”. El vecino de Zanecki, asintió con su cabeza para dar apoyo. “El passward… ¿Pero que es el passwarrd?” Zanecki aún, insinuando haber estado seguro, necesito preguntar.
Rozate luego explico, de manera clara y rápida, que el passward era una identidad para vivir en otro entorno, sin dejar otros.
Nadie se inmuto.
Zanecki y su vecino, fueron abducidos.
Hoy Rozate, viviendo en otro entorno, dejo de ser Zanecki y muchos se preguntan, si quien genero esa extraña tormenta, fue el vecino de Zanecki.
martes, 14 de diciembre de 2010
LOS QUE NO HUYEN
Y pensaron al poeta
Descartado, alejado, solapado
Por perfiles macro-acústicos
Ventilando las sombras del frió
Sobre un sonido inmenso, incoloro
Se execraron, varios…
Globos
Los inflaron, los resfriaron
Los bajaron, no viajaron
Renacieron…
Hoy
Vuelven en vuelos
Sobre el aire de la imagen
Van hacia dentro
Son
Plenos
Nuevos…
De los núcleos de la idea
Arraigados y prendidos
Estampándose en remeras
Cincelando
En más de uno
Entelequias y, verdades
Mientras el infierno goza las partes
De las artes aparece la prosa
Que te evoca
Que convoca
En los iconos
A los que lejos…
Quedan
martes, 7 de diciembre de 2010
La prosaica manifestación del esteticista de Rambo
"Tan solo dos segundos, y desde adentro
Surgen, se hacen cuerpo, pesan
Dos segundos donde el trueno interno relampaguea a los ojos
Y del microcosmos surge la rareza, lo sorprendente
Somete a la lengua, la persigue, la elabora, la hace ella
Gironean las cabezas
Y en vocablos surgen varios, por dentro, dialogan
El mundo, ya es, un ombligo polifónico
Cruzan peroratas, caen lloviznas; hay enojos
El exabrupto fecunda el antagonismo
Sale el protagonista, lucha por la historia
Conoce su final
Y con razón positiva, el montaje, gana apariencias
En aquello “Lo bueno es eso”
El campo es extenso, hay profundo desierto… música
Se liberan los cerrojos, vuelan los sombreros; pierde el gangster, el matón, el linyera
Un gorila viejo, es quien gana
El ombligo mudo, se abre, emergen, llenos de pus, estos cuentos
Terminan en la convención…El miedo
Nace una nación con su industria oficial
Queriendo estampa de historias clase a
Hollywood, pervive”
Después de haberse manifestado , el esteticista de Rambo , comenzó a mirar otra historia. Comenzó a observar, los films de Jarmursch.
lunes, 29 de noviembre de 2010
DECAPITAR EL TIEMPO
Pensado en alejarse de lo duro, de lo tétrico, enroló su vida junto a una pila inconmensurable de epítetos envueltos en corbatas viejas.
Tomo las llaves de la ignición, fue hasta auto, desgarró sus bisagras, las puertas cayeron. Rió y huyo… acelerándose en fantasías consensuadas por
Había una estructura de quejas noblemente capitales, solemne a todo espacio de sentido que abogaba aquel modelo.Detrás del minuto quejón que al lo había dejado, parado, vislumbrando la escena desde otro lugar, estaba aquello. Pudo escapar. Lo alejaron sus paredes. Quedo solo. Comenzó, dicen algunos, a circunscribir su vida en la introspección permanente, hechizo cada fantasía en el letargo, en la espera; en los inviernos y en las esquinas frías que había pensado. Su relato terminaba, lo había previsto dos días antes de querer alejarse.
Alguien grito. Se paro. Profusamente yerto ,quedó, al escuchar un reloj musitando algún segundeo.
Pagó y dio las gracias. Siguió. Repetirá la tareamartes, 16 de noviembre de 2010
ABRUMA
La bruma abruma lo brusco, lo encantado…
“¡Momento!” Una voz en esa bruma
Embruma el diáfano eclipse solar
Sus ojos ven su ignominia, su peste
“¿Como?” Un niño pregunta su olvido
Un callejón abrupto, ve su bajar
Se lleva, los lleva. La bruma se ofusca
Se hacen anaqueles de antaño
Vituperan al Sr. psicotrópico. La bruma
Abrumada la bruma sigue, se explaya
Todos corren. Una pared la divisa
Se cae, sale un tren de un ladrillo negro
La bruma persigue al tren
El tren corre exacerbado; ruge su fin en barreras
El momento aquel dejo de serlo
Ya paso el tren
Se exacerbaron “¿Quiénes?”
Otra voz “¡Polisemia!”
A través de mil lenguas, viaja
Vuelve. Persigue un cantar pirineo
Entra a una casa
Bibliotecas, ve
Se detiene, etérea, pero visible
Abre el libro de los sermones pueriles
La seduce un soneto, su canto... el autor
Se enamora…
La bruma pierde su existencia
miércoles, 10 de noviembre de 2010
UN GUSTO PASE
Sobre verdes platos surgen los antagonismos por el problema de la pimienta.
La sal pretende estimular con su valor las caras opacas de cualquier comensal, se alejan, corriendo por debajo de la mesa; de los puerros, muy calientes protegen sus lagrimales tapándose con los dedos el vértice que musita sobre sus narices, y de un chef delincuente, también escapan… ladrón de hornallas que con agallas, fuego roba, en el tiempo en el que el gas discurre por el tubo digestivo de la ulcera ideal
No se podrá dejar de lado la cantidad de rollos de cocina que, sin pudores limpian muecas, borran aquello de lo que se gusto, lo que fue un resabio con dejo a sabio
Recuerdo un eres, detrás de tu gorro remilgado, ávido de asepsia cuando entrando con meticulosa irrupción no quisiste ser hueso, sentir hueso…
Buscando perros para jugarte, para pasearte, sobre la costumbre del tirón elástico
Prefigurando un drama desde lo indisoluble
Entre el ocio y la costumbre
Hubiese
Largado
Profundo
A lo hondo
Y del lado
La respuesta
Los perros estaban fuera, esperando el banquete sobre una mesa
Entre el cordón y su acera
Los autos pasaban detrás de la pregunta aquella
Del extraño dibujo
Etérea
Palabra
Un gusto, pase ¿Ahora como se siente?
“De la misma manera, tal vez un poco decantado, tamizado, medio liquido, pero pasé”