jueves, 11 de julio de 2024
Dejó su celular
En este vacío universo polifónico llamado redes, vío albatros con sus alas impregnadas en sal, despostando humanos en la subterráneaa fibra óptica que sugería comunicarlos.
Aún así, siguió posteando.
Murió tras enfrentarse con el ave y sus garras.
Ahora, es solo un perfil en entornos virtuales.
No hay meme
Bola de nieve. Un meme, un virus. Algo que se amplía más
allá de nuestras redes para los encuentros civiles.
Nados continuos, comunidad, horizontalidad, camaradería y
solidaridad. Apoyás el brazo para levantar la cabeza cuando mirás, a través de
tus antiparras, la dirección a llevar en el agua. Y te sostenés, te apoyás, en
esa otra persona que se prolifera en una inmensa comunidad que no tiene
límites. Siempre sucede, claro, antes, durante y después de nuestras
inmersiones en aguas frías o gélidas. Porque nadantes somos, porque nadamos.
La bola de nieve se derrite y se trasmuta en futuras aguas
para nosotros. Líquido vivo que nos impulsa a vivir, a sonreír, a contarnos.
Aprendemos de nosotros, ¿si?
Bola de nieve. Ya no es un meme, es líquido madre. Nuestro
sentido construido, compartido.
A veces, quienes refieren a vidas pasadas, manifiestan que
esas hermandades vuelven a encontrarse. ¿Somos familia? ¿Somos hermanos
tallados en lagos vía arquetipos de antaño?
Otro lado informativo en referencia a los memes: Según la
memética, los memes son elementos de información cultural que se transmite de
mente a mente con variaciones y selecciones, principalmente por imitación y con
tres características: fidelidad, fecundidad y longevidad. De esta manera, al
incluirse estas características en el proceso imitativo se determina su éxito;
es decir, que el meme sea copiado de forma precisa, que se hagan muchas copias
de él y que duren por mucho tiempo.
Pero, no somos memes. No hay copia de cada momento nuestro
en el agua. Más allá del registro fotográfico.
La NAF es un Meme. Es un conjunto de historias que se juntan
y se replican por si misma en cada encuentro nuestro. Una Entidad que flotaba
en otra dimensión y que, como un virus, nos invade y se replica en cada uno de
nosotros.
Nuestras redes simbólicas e infinitas: el amor por el agua.
Solos nosotros podemos decodificarlas. Nademos, nadantes.
Nademos.
martes, 27 de febrero de 2024
La Boleta de la Vida
Hay esperanza en el pueblo. Muchos pájaros cantan en la mañana. Victorioso trinar ante el veneno impaciente que apunta a mojar sus alas. Iconoclasta, Invertido, cabeza abajo, sosteniéndose de los cables viejos de la telefónica, dice - acá estoy-. Es un tordo, en ayunas, lindo solo armónico en registro tenor, se manda. Él no sabe que canta. No saben, ellos. Autos pasan. Un conductor, hastiado, bebe Furadan con un pedazo de molleja frente al Banco Provincia y baja el bolo de achura masticado con un litro de gas oil. Comienza el día.”
Relataba un conductor radial en el pueblo de Tapalqué, mientras quedaba sin música en el aire de la FM. Una guerra pero ya sin mundos.Ningún macondo, ni cañadón, ni Aleph.
Petróleo en el inodoro del pueblo bonaerense.
Antropomorfia de repente: una urna a los gritos, en la calle, suplica la boleta de la vida.
martes, 20 de febrero de 2024
Como Delicatessen, la historia de los Andes y los náufragos en la novela de Melville
La vez pasada me encontré conmigo mismo en un bar. Como dice
una canción de Joy Division, “era yo a la espera de mi”. Desdoblaje.
La cosa es que nos sentamos en una mesa situada al costado
de calle 10 de la ciudad en la que vivo, 25 de mayo. La localidad es fuerte en
su producción agrícola y ganadera. Al bar concurren muchas personas que
preconizan comer menos carne. Se nos hizo carne. El consumo desmedido de seres,
nos rompe el alma.
-Yo ya tengo la solución. Hay que comer carne humana.
-¡Vos estás re chapa, Butaca!!
-¿Por qué? De última le cagamos el negocio a las casas de
sepelios o, hacemos el sepelio y después, un Jorge asado.
- No va con la religión. Es blasfemo, diría mi tía. Ni con
la moral, la ética y eso.
-Tu tía jamás probó un Daniel, una Graciela o un Sergio a la
parrilla. ¿Sabés la cantidad de tribus que morfaron carne humana?
- Sé de pocas. La más conocida, la tribu Rockefeller. ¿No?
-Bueno. La civilización con su razón interpela a todas estas
personas que andan por acá. No quieren comer animales, ¿entendiste? Hay uno que
me tiene re podrido con la bordeadora y me enteré que come lentejas por no
mofarse un pollito y quiere comer caaaarneee. Estoy esperando que palme y
convencer a su familia. Aparte, es piola para terminar con el hambre.
-Estás loco.
-Puede ser, de hecho, estoy hablando conmigo mismo y vos me
escuchás, pero por mí, el día en que me muera, que me morfen y quemen los
huesos y que luego me recen. Que hagan lo que quieran. Me gustaría que me hagan
a la cruz con un poco de barbacoa. El espíritu perdura.
-No me gusta la barbacoa-, respondió.
Diciembre
Diciembre insalubre.
Mes estresante.
De acá, para allá.
Tránsito, bocinazos y choques.
Las sirenas.
(Ya que joden con la "empatía"; muy poca.)
La velocidad en eso de reunirse y comer hasta reventar.
Un digestivo y otro trago.
Diciembre enferma emociones y cuerpos. El calor, ayuda.
No funciona como cama fresca o césped para el descanso.
Diciembre, beligerancia radicalizada. Pirotecnia.
Mesas ordenadas por mandatos, muchas. Somos eso.
Rauda celebración, líquida, abrillantada.
Gritos.
Que las copas, en brindis, no estallen.
Que se escuche el árbol.
El agua.
Wtsp
Vaya soledad, en gran porción, que hay
en esa
interminable
interacción
en este entorno
y en aquel
otro
llamado wtsp.
Vaya soledad , hecha de una sola pieza
SIEMPRE
Está quien dice lo que dice y no es interpretado.
sábado, 17 de febrero de 2024
Sobre ella
-El agua es la mujer más bella-, dijo
y besó a una gota que entregaba la llovizna mientras levantaba la cabeza y miraba las nubes.
y
se abrazó a una ola,
cuando desafiaba al océano en soledad perpetua, pero revulsiva.
-El agua es la mujer más bella-, dijo
mientras sentía el río que penetraba impaciente,
en él
Lo atravesaba ese cauce,
lo atravesaba ese cauce.