La impunidad de mi semblante aniñado dejaba sucumbir a mis padres al resto de mis pretensiones. Esperaba el fin de curso, para adentrarme en la panacea, que para mi significaba ir al campo. El campo representaba el lugar mas libre, lleno de música, de impavidez minuto a minuto. Junto con mis primos aprovechábamos el caluroso enero para enredarnos entre líneas de pesca a medio armar, juegos nocturnos y mucha comida ejecutada por las manos de mi abuela. Pero hay algo de esos días que recrudece en mí hasta el día de hoy, era ese fuego, ese ocre prohibido lleno de movimientos que nos visitaba a la hora de la siesta. Éramos niños, peleábamos contra el hombre de la bolsa, por ende no dormíamos siesta. En ese horario lúgubre de silencios humanos, aprovechábamos todas nuestras energías en la recolección de superfluas ramas secas, tarros oxidados y aerosoles viejos. La idea: armar una intensa hoguera, para jugar a ser héroes paganos. Mi primo Cristian el mayor del rango, comandaba la tarea “Traigan muchas, pero muchas plumas de gallo que eso agarra mejor que la leña”, decía Cristian, yo le hacia caso penetrando el lugar mas oscuro del área, peleándome entre gallinas buscando al gallo; mi otro primo, Gustavo, era el quemador de residuos industriales, pasaba horas dentro del galpón, entre las herramientas, buscando obsoletos hierros para incinerarlos. Una vez que terminábamos ese trabajo, buscábamos el combustible, allá, en el campo abundaba, abríamos las canillas de los tanques y llenábamos las damajuanas de gas oil, mi abuela viéndonos desde lejos exclamaba “¡El gas oil no, chicos, que es para trabajar!”, solamente nos lo decía, pero no lo prohibía. El ritual previo a la gran lumbre nos juntaba agachados, concentrados mirábamos las leñas y desechos del montón. Uno hacia reparo defendiendo la flamante fogata del furibundo pampa, el otro cubría el montículo de combustible, mientras agazapados esperábamos las llamas, juntábamos nuestras manos para encender el fósforo. Cristian, respetando las antiguas jerarquías otomanas, era el encargado de encenderlo; el fósforo encendido dejaba la mano de Cristian, y en la primera llama comenzaba la fiesta. Ahí estaba el fuego, el crepitar de la leña nos dilataba las pupilas, los hierros comenzaban a ponerse furiosos , en rojo, por el calor del fuego, los aerosoles vacíos suspiraban, descargando toda su bronca, hasta estallar, la escena cambiaba, el ritmo vedado por nuestros mayores producía risas e ilusiones, la ingenuidad nos llamaba mas cerca de la fogata, muy cerca. Recuerdo que fue ahí, estando agachado, con mis cejas en llamas , junto a mis primos mirando la hoguera, cuando una heterodoxa chispa salió de su ecosistema depositándose en Gustavo, inexorablemente, por instinto, Gustavo quemándose, estiro sus manos como queriendo salir de ese dolor, las manos raudamente tocaron mi espalda, la fuerza de gravedad , una vez mas, me supero, dejándome quieto sobre un símil volcán de lava agreste, comencé a gritar y a gritar, mis primos absortos por la peripecia presentada no se inmutaban, mis manos ahí seguían, entre brasas, envueltas en fuego , hasta que la carne se calentó, y ahí , si ahí saque mis manos, rojas , hinchadas de tanta osadía y tanta búsqueda. Ese fuego se apago, se prohibió, y mi recuerdo resurge como llama de leña, cuando veo la cicatriz del infante inquieto.
LEONARDO BALDO
jueves, 30 de abril de 2009
miércoles, 29 de abril de 2009
lunes, 27 de abril de 2009
Documento disparador de Multiespacios
Objetivo fundante
Promover la convivencia de la militancia y el desarrollo de expresiones artísticas en un mismo seno con el objeto de arribar a una nueva praxis política en toda su extensión, que sea fruto de esta síntesis.
- ¿Creemos que es central para nuestro proyecto y factible además esta construcción artística alternativa y complementaria que demanda tanto tiempo y energía?
La motivación que encontramos para el desarrollo de una política cultural propia a partir de la reproducción de Multiespacios artístico-políticos tiene que ver con el enriquecimiento mutuo de ambos mundos.
Decimos que es mutuo dado que se da un proceso simultáneo y simbiótico.
Por un lado avivando y fomentando en esa relación del día a día con el quehacer artístico la cercanía con una realidad social que excede su mundo de experimentación, compromiso del cual hoy carece, salvo excepciones. Por el otro un enriquecimiento de nuestra praxis que tome como punto de partida el reconocimiento de toda actividad artística como un vehículo de contacto con la sociedad, alternativo y diferente al ya conocido y tradicional.
En ese sentido creemos que es mucho más simple romper el prejuicio, desconfianza o lejanía que suele tener la sociedad respecto de la política a través de una obra, una exposición, una muestra o una música, a diferencia de recursos tan recurrentes como el panfleto político, las marchas y actos etc. (que de todos modos no dejan de ser válidos y complementarios también)
Algunos ejemplos de este enriquecimiento:
a) La ruptura del microclima de ensimismamiento a que lleva la militancia exclusivamente partidaria y cerrada. La apertura de nuestras casas a gente de otro mundo y con otra visión abre nuestra percepción y nos saca de un círculo de auto referencia constante.
b) La incorporación a nuestro desenvolvimiento político cotidiano de la manifestación artística en todas sus formas, como una herramienta de cambio.
c) La apertura a la participación de distintos perfiles al proyecto, con la posibilidad de aportar desde su propio lugar.
d) La posible vinculación de nuestra praxis con distintas expresiones artísticas de sectores postergados.
Esto significa que si bien somos conscientes de que resulta utópico pensar que con nuestros espacios barriales de trabajo modificaremos el régimen de comportamiento de la sociedad, también es cierto que ese trabajo cotidiano es parte del camino a recorrer y es lo que le otorga una consistencia y coherencia a la propuesta.
Autofinanciamiento
En este esquema ¿Cómo creemos que debe ser la continuidad de nuestro auto financiamiento?
Una diferencia sustancial que nos otorgaría una política seria de Multiespacios es la del posible auto financiamiento (total o parcial) de las casas.
A diferencia de los Comités y Unidades Básicas tradicionales, siempre pagos por el dirigente de turno, los Multiespacios son proyectos que pueden ayudar a eludir esa dependencia constituyéndose en emprendimientos autofinanciados. Sobre todo en el interior del país donde este tipo de práctica se da de manera corriente y los grupos terminan respondiendo por necesidad a un “referente”, el modelo del Multiespacio puede ser una experiencia a reproducir muy necesario para grupos reducidos (de jóvenes pero también de mayores)
A través de un desarrollo vigoroso de la vertiente artística del Multiespacio puede sostenerse la independencia de la actividad política que allí se desarrolle. En torno a las distintas disciplinas artísticas abiertas al barrio que allí tengan lugar (muestras, clases, ponencias, presentaciones, recitales, cursos, shows en vivo, peñas), dicho auto financiamiento estaría incluyendo al vecino como partícipe fundamental de esa política.
Una buena manera de darle una reproducción ampliada a la idea de JxI es abriendo casas en todo el país, y la única forma de que puedan auto financiarse (total, o bien parcialmente) es mediante este tipo de emprendimientos. No sólo sería más fácil de sostener económicamente (dado que implicaría un aporte menor) sino que se estaría repitiendo esta lógica de apertura y participación artística que buscamos.
Responsable artístico del Multiespacio
¿Creemos que es necesario el trabajo de un compañero abocado laboralmente a coordinar el Multiespacio y su consiguiente participación en las ganancias que este genere?
A partir de la experiencia de Pasco hemos visto que no es tan simple la construcción de un Multiespacio.
Se ha intentado además en una segunda experiencia que fue la de Arévalo y lo cierto es que quedó demostrado que se requiere más que ganas, sobre todo una dedicación de tiempo y energía que excede los parámetros normales de militancia.
La idea es que los Multiespacios funcionen de manera cohesionada, con un criterio unificado (más allá de los matices obviamente) y en los casos que sea factible a modo de circuito cultural.
Promover la convivencia de la militancia y el desarrollo de expresiones artísticas en un mismo seno con el objeto de arribar a una nueva praxis política en toda su extensión, que sea fruto de esta síntesis.
- ¿Creemos que es central para nuestro proyecto y factible además esta construcción artística alternativa y complementaria que demanda tanto tiempo y energía?
La motivación que encontramos para el desarrollo de una política cultural propia a partir de la reproducción de Multiespacios artístico-políticos tiene que ver con el enriquecimiento mutuo de ambos mundos.
Decimos que es mutuo dado que se da un proceso simultáneo y simbiótico.
Por un lado avivando y fomentando en esa relación del día a día con el quehacer artístico la cercanía con una realidad social que excede su mundo de experimentación, compromiso del cual hoy carece, salvo excepciones. Por el otro un enriquecimiento de nuestra praxis que tome como punto de partida el reconocimiento de toda actividad artística como un vehículo de contacto con la sociedad, alternativo y diferente al ya conocido y tradicional.
En ese sentido creemos que es mucho más simple romper el prejuicio, desconfianza o lejanía que suele tener la sociedad respecto de la política a través de una obra, una exposición, una muestra o una música, a diferencia de recursos tan recurrentes como el panfleto político, las marchas y actos etc. (que de todos modos no dejan de ser válidos y complementarios también)
Algunos ejemplos de este enriquecimiento:
a) La ruptura del microclima de ensimismamiento a que lleva la militancia exclusivamente partidaria y cerrada. La apertura de nuestras casas a gente de otro mundo y con otra visión abre nuestra percepción y nos saca de un círculo de auto referencia constante.
b) La incorporación a nuestro desenvolvimiento político cotidiano de la manifestación artística en todas sus formas, como una herramienta de cambio.
c) La apertura a la participación de distintos perfiles al proyecto, con la posibilidad de aportar desde su propio lugar.
d) La posible vinculación de nuestra praxis con distintas expresiones artísticas de sectores postergados.
Esto significa que si bien somos conscientes de que resulta utópico pensar que con nuestros espacios barriales de trabajo modificaremos el régimen de comportamiento de la sociedad, también es cierto que ese trabajo cotidiano es parte del camino a recorrer y es lo que le otorga una consistencia y coherencia a la propuesta.
Autofinanciamiento
En este esquema ¿Cómo creemos que debe ser la continuidad de nuestro auto financiamiento?
Una diferencia sustancial que nos otorgaría una política seria de Multiespacios es la del posible auto financiamiento (total o parcial) de las casas.
A diferencia de los Comités y Unidades Básicas tradicionales, siempre pagos por el dirigente de turno, los Multiespacios son proyectos que pueden ayudar a eludir esa dependencia constituyéndose en emprendimientos autofinanciados. Sobre todo en el interior del país donde este tipo de práctica se da de manera corriente y los grupos terminan respondiendo por necesidad a un “referente”, el modelo del Multiespacio puede ser una experiencia a reproducir muy necesario para grupos reducidos (de jóvenes pero también de mayores)
A través de un desarrollo vigoroso de la vertiente artística del Multiespacio puede sostenerse la independencia de la actividad política que allí se desarrolle. En torno a las distintas disciplinas artísticas abiertas al barrio que allí tengan lugar (muestras, clases, ponencias, presentaciones, recitales, cursos, shows en vivo, peñas), dicho auto financiamiento estaría incluyendo al vecino como partícipe fundamental de esa política.
Una buena manera de darle una reproducción ampliada a la idea de JxI es abriendo casas en todo el país, y la única forma de que puedan auto financiarse (total, o bien parcialmente) es mediante este tipo de emprendimientos. No sólo sería más fácil de sostener económicamente (dado que implicaría un aporte menor) sino que se estaría repitiendo esta lógica de apertura y participación artística que buscamos.
Responsable artístico del Multiespacio
¿Creemos que es necesario el trabajo de un compañero abocado laboralmente a coordinar el Multiespacio y su consiguiente participación en las ganancias que este genere?
A partir de la experiencia de Pasco hemos visto que no es tan simple la construcción de un Multiespacio.
Se ha intentado además en una segunda experiencia que fue la de Arévalo y lo cierto es que quedó demostrado que se requiere más que ganas, sobre todo una dedicación de tiempo y energía que excede los parámetros normales de militancia.
La idea es que los Multiespacios funcionen de manera cohesionada, con un criterio unificado (más allá de los matices obviamente) y en los casos que sea factible a modo de circuito cultural.
TEXTO SURREALISTA
Por Antonin Artaud
Publicado en "La Révolution Surréaliste", Nº 2 (1925)
El mundo fisíco todavía está allí. Es el parapeto del yo el que mira y sobre el cual ha quedado un pez color ocre rojizo, un pez hecho de aire seco, de una coagulación de agua que refluye.
Pero algo sucedió de golpe.
Nació una aborrecencia quebradiza, con reflejos de frentes, gastados, y algo como un ombligo perfecto, pero vago y que tenía color de sangre aguada y por delante era una granada que derramaba también sangre mezclada con agua, que derramaba sangre cuyas líneas colgaban; y en esas líneas, círculos de senos trazados en la sangre del cerebro.
Pero el aire era como un vacío aspirante en el cual ese busto de mujer venía en el temblor general, en las sacudidas de ese mundo vítreo, que giraba en añicos de frentes, y sacudía su vegetación de columnas, sus nidadas de huevos, sus nudos en espiras, sus montañas mentales, sus frontones estupefactos. Y, en los frontones de las columnas, soles habían quedado aprisionados al azar, soles sostenidos por chorros de aire como si fueran huevos, y mi frente separaba esas columnas, y el aire en copos y los espejos de soles y las espiras nacientes, hacia la línea preciosa de los seno, y el hueco del ombligo, y el vientre que faltaba.
Pero todas las columnas pierden sus huevos, y en la ruptura de la línea de las columnas nacen huevos en ovarios, huevos en sexos invertidos.
La montaña está muerta, el aire esta eternamente muerto. En esta ruptura decisiva de un mundo, todos los ruidos están aprisionados en el hielo; y el esfuerzo de mi frente se ha congelado.
Pero bajo el hielo un ruido espantoso atravesado por capullos de fuego rodea el silencio del vientre desnudo y privado de hielo, y ascienden soles dados vuelta y que se miran, lunas negras, fuegos terrestres, trombas de leche.
La fría agitación de las columnas divide en dos mi espíritu, y yo toco el sexo mío, el sexo de lo bajo de mi alma, que surge como un triángulo en llamas.
Publicado en "La Révolution Surréaliste", Nº 2 (1925)
El mundo fisíco todavía está allí. Es el parapeto del yo el que mira y sobre el cual ha quedado un pez color ocre rojizo, un pez hecho de aire seco, de una coagulación de agua que refluye.
Pero algo sucedió de golpe.
Nació una aborrecencia quebradiza, con reflejos de frentes, gastados, y algo como un ombligo perfecto, pero vago y que tenía color de sangre aguada y por delante era una granada que derramaba también sangre mezclada con agua, que derramaba sangre cuyas líneas colgaban; y en esas líneas, círculos de senos trazados en la sangre del cerebro.
Pero el aire era como un vacío aspirante en el cual ese busto de mujer venía en el temblor general, en las sacudidas de ese mundo vítreo, que giraba en añicos de frentes, y sacudía su vegetación de columnas, sus nidadas de huevos, sus nudos en espiras, sus montañas mentales, sus frontones estupefactos. Y, en los frontones de las columnas, soles habían quedado aprisionados al azar, soles sostenidos por chorros de aire como si fueran huevos, y mi frente separaba esas columnas, y el aire en copos y los espejos de soles y las espiras nacientes, hacia la línea preciosa de los seno, y el hueco del ombligo, y el vientre que faltaba.
Pero todas las columnas pierden sus huevos, y en la ruptura de la línea de las columnas nacen huevos en ovarios, huevos en sexos invertidos.
La montaña está muerta, el aire esta eternamente muerto. En esta ruptura decisiva de un mundo, todos los ruidos están aprisionados en el hielo; y el esfuerzo de mi frente se ha congelado.
Pero bajo el hielo un ruido espantoso atravesado por capullos de fuego rodea el silencio del vientre desnudo y privado de hielo, y ascienden soles dados vuelta y que se miran, lunas negras, fuegos terrestres, trombas de leche.
La fría agitación de las columnas divide en dos mi espíritu, y yo toco el sexo mío, el sexo de lo bajo de mi alma, que surge como un triángulo en llamas.
domingo, 26 de abril de 2009
CUANDO UNA CRONICA ES MUSICA. HAY QUE ANIMARSE
Pabellón séptimo (Relato de Horacio)
Intérprete: Carlos Indio Solari
Me asfixio! Dios!
Pienso en mi cara.. se está quemando, ahora, mi cara... Dios!
Una explosión y los colchones se prenden fuego y nos quemamos vivos...
Quiero salir, quiero escapar, las puertas siguen encerrojadas
El pabellón... en un segundo se nubló todo y yya no vemos nada más...
Pruebo trepar hasta un ventanal buscando el aire y me balean fiero
Viejita, amor, hijas y amigas, buscan noticias en la puerta, ahí fuera...
Tiempo después, escucho aún el ruiido loco de los paloteros
Buscan así baldosas flojas donde escondemos tesoro y miserias
Pobrecito!... pobre "el Cebolla", no pudo más
Se degolló por miedo
Nadie es capaz (no pueden borrar mis recuerdos!)
Nadie es capaz de matarte en mi alma
Y así te dan! Así te quiebran!
Así te dan por culo allí... sin más
Por esa vez la Vieja Cosechera
Vino por mí y no quiso besar mi vida
Estoy herido, estoy quemado
Voy en camila por el Salaberry
Voy a tratar de hacer conducta aquí
Para rajar antes que mis pulmones
Si va a pasar algo conmigo
Quiero que sea en libertad... allá afuera!
Y nada más! irme y nada más!
No quiero ver más gruesa de llavero
Ni mirar la pared si el pasarela grita
Para tapar quejidos y lamentos
Ya nunca más!
Y nunca ya voy a olvidarte, Pablo... nunca!
Intérprete: Carlos Indio Solari
Me asfixio! Dios!
Pienso en mi cara.. se está quemando, ahora, mi cara... Dios!
Una explosión y los colchones se prenden fuego y nos quemamos vivos...
Quiero salir, quiero escapar, las puertas siguen encerrojadas
El pabellón... en un segundo se nubló todo y yya no vemos nada más...
Pruebo trepar hasta un ventanal buscando el aire y me balean fiero
Viejita, amor, hijas y amigas, buscan noticias en la puerta, ahí fuera...
Tiempo después, escucho aún el ruiido loco de los paloteros
Buscan así baldosas flojas donde escondemos tesoro y miserias
Pobrecito!... pobre "el Cebolla", no pudo más
Se degolló por miedo
Nadie es capaz (no pueden borrar mis recuerdos!)
Nadie es capaz de matarte en mi alma
Y así te dan! Así te quiebran!
Así te dan por culo allí... sin más
Por esa vez la Vieja Cosechera
Vino por mí y no quiso besar mi vida
Estoy herido, estoy quemado
Voy en camila por el Salaberry
Voy a tratar de hacer conducta aquí
Para rajar antes que mis pulmones
Si va a pasar algo conmigo
Quiero que sea en libertad... allá afuera!
Y nada más! irme y nada más!
No quiero ver más gruesa de llavero
Ni mirar la pared si el pasarela grita
Para tapar quejidos y lamentos
Ya nunca más!
Y nunca ya voy a olvidarte, Pablo... nunca!
sábado, 25 de abril de 2009
LA FUGA DE UN COLOR
En el costado gris de una aldea flaca hay saberes paganos, voces que enuncian silabas desconocidas.
En el costado gris, de esa flaca aldea, hay rumbos y sonidos en silencio, capaces de aturdir, hasta al más hipoacusico rumiante.
En el costado gris de esa flaca aldea, hay sobrepesos desmesurados, de fuegos misteriosos, sin llamas. Hay ojos y ojeras.
En el costado gris de esa flaca aldea, tremendos abrazos se fugan entre personas que necesitan de tremendos abrazos.
En el costado gris de esa flaca aldea, hay crayones en formas de manos, pintando a cada cara, a cada niño, que crece ahí, pintando.
En el costado gris de esa flaca aldea hay temores, razones… temores; y un instituto.
En el costado gris de esa flaca aldea, hay maestros que absuelven la enseñanza por perdida de sus punteros.
En el costado gris de esa flaca aldea, hay transito, mucho transito; sonidos, bocinas, mas transito… mas temores, mas gente- igual miedos- hay próceres venerables, labriegos, perdidas, ganancias; esmeros y lamentos, huesos, sesos…
En el costado gris de esa: flaca, decrepita, tirifila e impertinente aldea, hay un color, que sale, se fuga, que vio pasar más colores, varios tonos, entre visitas solares.
En el costado… de esa flaca aldea, el gris, se canso de ser gris.
LEONARDO BALDO
En el costado gris, de esa flaca aldea, hay rumbos y sonidos en silencio, capaces de aturdir, hasta al más hipoacusico rumiante.
En el costado gris de esa flaca aldea, hay sobrepesos desmesurados, de fuegos misteriosos, sin llamas. Hay ojos y ojeras.
En el costado gris de esa flaca aldea, tremendos abrazos se fugan entre personas que necesitan de tremendos abrazos.
En el costado gris de esa flaca aldea, hay crayones en formas de manos, pintando a cada cara, a cada niño, que crece ahí, pintando.
En el costado gris de esa flaca aldea hay temores, razones… temores; y un instituto.
En el costado gris de esa flaca aldea, hay maestros que absuelven la enseñanza por perdida de sus punteros.
En el costado gris de esa flaca aldea, hay transito, mucho transito; sonidos, bocinas, mas transito… mas temores, mas gente- igual miedos- hay próceres venerables, labriegos, perdidas, ganancias; esmeros y lamentos, huesos, sesos…
En el costado gris de esa: flaca, decrepita, tirifila e impertinente aldea, hay un color, que sale, se fuga, que vio pasar más colores, varios tonos, entre visitas solares.
En el costado… de esa flaca aldea, el gris, se canso de ser gris.
LEONARDO BALDO
HISTORIAS UNIVERSALES OLAF STAPLEDON
La historia comienza cuando un hombre se encuentra en una colina, allá por 1937, preocupado por su especie y a la vez maravillado por la inmensidad del Universo. Posiblemente convencido de que existe un creador de semejante esplendor, y en contra de su voluntad, comienza a realizar una especie de viaje astral, en busca del Hacedor de Estrellas . En un principio, la búsqueda se centra en encontrar vida inteligente en otros planetas. Estrella tras estrella, el viajero cada vez piensa que no hay vida en otros rincones del espacio exterior, ya que ha visitado cientos de soles y no ha encontrado huella alguna de vida. De pronto, el descenso a un pequeño planeta y el encuentro con una especie de granjero, le devuelven el ánimo. Parece un granjero humano, aunque al observarlo bien, es un ser muy distinto a los seres humanos. Pronto, entra en contacto con un intelectual de esa especie, y va conociendo tanto las costumbres, así como el destino de esos seres. Los conflictos sociales, muy similares a los problemas humanos de finales de los 30’s, no se hacen esperar. Se da una especie de fascismo en este planeta, y pronto esta raza cumplirá su cruel destino.
El viaje continúa por muchas épocas, desde el principio hasta el final del Universo, alcanzando estadios de conciencia cada vez mayores y consiguiendo compañeros de viaje extraterrestres que también realizan esa especie de viaje astral de conocimiento y entendimiento.
Así se nos va describiendo toda una infinidad de variedades de especies de muchos planetas distintos. Conocemos a la especie que posiblemente es la más avanzada tecnológicamente hablando: una especie de cangrejos que viven en simbiosis con unos extraños peces. Presenciamos los primeros imperios galácticos, las primeras guerras intergalácticas, así como el rescate de las civilizaciones que consiguen los seres simbióticos ya mencionados. La ciencia y la tecnología es tan avanzada en estos seres, que según el autor, es casi incomprensible para los seres humanos. Se fabrican sistemas solares artificiales. Se realiza un descubrimiento único: las estrellas son seres vivos que destruyen varios sistemas planetarios. Después de muchos intentos, la comunicación con estos seres permite establecer el orden.
Mientras, se nos confiesa que los humanos somos una especie menor. Después de alcanzar Neptuno, el último planeta del sistema solar (según los conocimientos que se tenían en la época en que se escribió la novela), una guerra interplanetaria con los marcianos extinguiría definitivamente a la especie humana.
Cuando nos acercamos al final, el viajero llega a un estadio de conciencia tal que consigue hacer contacto con el creador del Universo. Asimismo, nos enteramos que este creador ha hecho universos anteriores al nuestro, mucho más precarios, y que posiblemente, creará universos posteriores tal vez más perfectos que éste. Realmente una escena conmovedora que marca el final del recorrido. Nuestro viajero, extrañando su pequeño mundo así como a una mujer, regresa a la Tierra.
Y para finalizar la narración, Stapledon, sospechando con certeza que una nueva conflagración mundial se acercaba por aquellos años, plasma en su novela esa preocupación y ese miedo frente a un Nazismo y un Fascismo en ascendencia.
Una novela intensa, filosófica, mística, muy imaginativa, que nos da una pista de lo que posiblemente pudiera contener la grandeza del Universo.
Jorge Luis Borges en su Antología de la literatura fantástica escogió el párrafo de HACEDOR DE ESTRELLAS , que dice:
En un cosmos inconcebiblemente complejo, cada vez que una criatura se enfrentaba con diversas alternativas, no elegía una sino todas, creando de este modo muchas historias universales del cosmos. Ya que en ese mundo había muchas criaturas y que cada una de ellas estaba continuamente ante muchas alternativas, las combinaciones de esos procesos eran innumerables y a cada instante ese universo de ramificaba en otros universos, y éstos, en otros a su vez.
El viaje continúa por muchas épocas, desde el principio hasta el final del Universo, alcanzando estadios de conciencia cada vez mayores y consiguiendo compañeros de viaje extraterrestres que también realizan esa especie de viaje astral de conocimiento y entendimiento.
Así se nos va describiendo toda una infinidad de variedades de especies de muchos planetas distintos. Conocemos a la especie que posiblemente es la más avanzada tecnológicamente hablando: una especie de cangrejos que viven en simbiosis con unos extraños peces. Presenciamos los primeros imperios galácticos, las primeras guerras intergalácticas, así como el rescate de las civilizaciones que consiguen los seres simbióticos ya mencionados. La ciencia y la tecnología es tan avanzada en estos seres, que según el autor, es casi incomprensible para los seres humanos. Se fabrican sistemas solares artificiales. Se realiza un descubrimiento único: las estrellas son seres vivos que destruyen varios sistemas planetarios. Después de muchos intentos, la comunicación con estos seres permite establecer el orden.
Mientras, se nos confiesa que los humanos somos una especie menor. Después de alcanzar Neptuno, el último planeta del sistema solar (según los conocimientos que se tenían en la época en que se escribió la novela), una guerra interplanetaria con los marcianos extinguiría definitivamente a la especie humana.
Cuando nos acercamos al final, el viajero llega a un estadio de conciencia tal que consigue hacer contacto con el creador del Universo. Asimismo, nos enteramos que este creador ha hecho universos anteriores al nuestro, mucho más precarios, y que posiblemente, creará universos posteriores tal vez más perfectos que éste. Realmente una escena conmovedora que marca el final del recorrido. Nuestro viajero, extrañando su pequeño mundo así como a una mujer, regresa a la Tierra.
Y para finalizar la narración, Stapledon, sospechando con certeza que una nueva conflagración mundial se acercaba por aquellos años, plasma en su novela esa preocupación y ese miedo frente a un Nazismo y un Fascismo en ascendencia.
Una novela intensa, filosófica, mística, muy imaginativa, que nos da una pista de lo que posiblemente pudiera contener la grandeza del Universo.
Jorge Luis Borges en su Antología de la literatura fantástica escogió el párrafo de HACEDOR DE ESTRELLAS , que dice:
En un cosmos inconcebiblemente complejo, cada vez que una criatura se enfrentaba con diversas alternativas, no elegía una sino todas, creando de este modo muchas historias universales del cosmos. Ya que en ese mundo había muchas criaturas y que cada una de ellas estaba continuamente ante muchas alternativas, las combinaciones de esos procesos eran innumerables y a cada instante ese universo de ramificaba en otros universos, y éstos, en otros a su vez.
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