martes, 23 de febrero de 2021

Espera



Ahí andaba.
Iba y venía.
 
Con nefelibata actitud
,confinado en lo volitivo de la palabra
,deseaba desear.

domingo, 21 de febrero de 2021

Un rato mar



Es esa costumbre terrestre
y no el cuerpo ingrávido
flotante en agua con sal
la que nos recuerda salir del mar.
 
Pero la costumbre
que se cree siempre victoriosa
se pega de frente contra la derrota
porque el mar queda dentro del cuerpo un buen rato
un rato mar

viernes, 5 de febrero de 2021

Cocina



- Usted entiende que si nos detenemos en un pletórico sánguche de milanesa podemos pensar de alguna manera en la dialéctica hegeliana y en la semiosis que acuñó Eliseo Verón.
- No sé, no entiendo; Eduardo. Pasame la sal que tengo que arreglar el techo.
-Lo que intento decir es lo siguiente:
morder comunica
,aplastar comunica
,mancharse comunica
,tragar comunica
,olfatear comunica
,beber comunica
.cortar comunica
,la mesa y sus comensales dispuestos en cada lugar comunican
y una hornalla liberando gas, sin fuego, también, dice algo.
-Qué sé yo... ya que hablás de eso poné Master Chef y vamos a ver qué tanto comunican.

martes, 2 de febrero de 2021

Esquina



Silencioso sol saliente provoca sonidos de pájaros.
Apuran la rotación de la tierra con cada armónico trino.
Al menos, es lo que se percibe desde esta esquina.

jueves, 21 de enero de 2021

A Thomas Merton



En este descampado profusamente verde que construí en mi hemisferio izquierdo
aprendí a dormir de nuevo
acá no soy, ya, un forastero
los árboles, la noche y la lluvia, me conocen.
No pasa lo mismo ante los edificios y calles de las grandes ciudades
Ahí, en esa baraúnda que se pretende colectiva, soy un extraño que se presenta en forma de plástico
con DNI en mano
impedido de captar toda realidad externa
interna

miércoles, 13 de enero de 2021

Una forma de miedo

Detrás de todo negacionismo 
se asoma el miedo
con su pálido rostro
envanecido por maquillaje

domingo, 10 de enero de 2021

Triunfa el mercado de pases

Ya nada es lo mismo. Transitás la calle y te invade la nostalgia. Las personas pseudo-contentas salen de la concentración que ofrecen los supermercados y llevan dentro de las bolsas plásticas mojigatos sifones de soda. Esos, los transparentes, los que no tienen ninguna red de plástico que recubra el envase; los que carecen del sonido de soda siendo eyectada hacia el mundo. Ya no es lo mismo, la musculosa del sodero se fugó quién sabe dónde, junto al gasolero sin puertas; aquel camión que le permitía a la persona subirse en movimiento y convertirse en "sodero". Ya no es lo mismo. No hay mística, no hay épica. Triunfa el mercado de pases.