lunes, 13 de febrero de 2017

Pelo medio

Media clase mojigata, soy
mórbida, montada sobre mustios huesos de apariencia apolítica.
Miedo burgués vestido con andrajosa mortaja, fecunda la muerte del otro.
"Clase media".

viernes, 16 de diciembre de 2016

Andrea

La vida está en sus ojos
En un ciclo de lo que a mí me gusta
Y respiro
Y en primera persona, replico:
La vida está en sus ojos
En los abrazos que nos dimos
En los besos que perviven
Un olvido pasajero se hace añicos en el tiempo
La vida está en sus ojos
En la mañana invernal detrás de una ventana empañada
Entre los mates que combaten el frío
En ese frío nunca frío
La vida está en sus ojos
No sé si es mi vida
, pero es la suya,
y me gusta.
La vida está en sus ojos
Así, fácil, como abrazar a un árbol
Animarse a sentir al árbol
Sus ramas son sus brazos
La vida está en sus ojos
Qué lindo es mirarla
Y el sol brilla
La vida está en sus ojos
En las caminatas sin vuelta
En aquella salida con jiji
Con sus brazos abiertos, en sillas de ruedas, volando, riendo, hacia ese mundo que ella soñó
La vida está en sus ojos
Y sonríe, y la miro
Y la escribo, y la siento. Siempre la siento
La vida está en sus ojos
Y lo imposible se convierte en un tema de diván aumentado
Y luego, vino, litros y un por qué trillado
La vida está en sus ojos
Son eternos
Tragaluces del infinito
Sus ojos son la vida
No sé si es la mía
Son los de ella que hacen a ella
La vida está en sus ojos
Y me siento, un inocente
Y el lenguaje no toma nuevas formas
La vida, son sus ojos


domingo, 12 de abril de 2015

Rizohumística

En los pueblos, el otoño tiene otra presencia.
En los pueblos hay más tiempos, menos velocidad, pero hay autos.
En los pueblos las vecinas barren hojas, las amontonan en las uniones de las calles y las queman.
En los pueblos, las personas que conducen gustan de hacerlo con los vidrios de sus automóviles bajos.
En los pueblos, el humo de las hojas encendidas golpean los lagrimales de l@s que manejan y provoca que l@s que van con el vidrio bajo pierdan el control de sus vehículos.
Durante el otoño, en los pueblos, se queman hojas, se choca más.



Prosa de una prestigiosa consultora que analiza el por qué de los accidentes de transito.

domingo, 1 de febrero de 2015

Hoy

Supe vomitar la idea de futuro para anclarme en un necesario presente, mientras me concientizo de la existencia de la madera que observo
Supe teñir el pasado de un nuevo sepia y ponerlo al sur del ojo
Supe sonreírle al por qué, al cómo y a la no certeza.
Supe abofetear a la soberbia para pegarme a una duda necesaria que le teme a su estereotipo
Supe que estás, y que a Godot y a Vladimir hay que enseñarles un nuevo concepto sobre la espera
Supe que dentro de las respuestas, como pájaros, trinan y se juntan las incertidumbres, que aún,  con sus vacilaciones, eligen un rumbo.
Supe que ordenado por caprichos del lenguaje,  las visitas intempestivas de verbos inestables condicionan mi presente
Supe, sabré…
Al fin y al cabo, lo sé.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Pendientes

Cuando los vi no podía creer que estuviesen ahí sentados esperándome como dos lobos hambrientos aguardando a su presa. Me quede congelado, paralizado intentando que no me vieran, pero fue tarde, empezaron a reírse de mi se burlaron invitándome a su banquete venenoso  lleno de sinsabores y asuntos pendientes.
La oferta era tentadora pero un poco cruel para afrontar a altas horas de la madrugada, así que hice fuerza y desvié la mirada, intente ignorarlos, juro que lo intente pero escuchaba detrás de mis hombros como cuchicheaban era un susurro estremecedor, aun así  seguí ignorándolos hasta que ya no pude. Me doble como un duro hierro en las manos del herrero me deje llevar, me enredaron con sus palabras me atraparon como la diminuta araña que acaba de atrapar a un gran cascarudo, me envolvieron y ya no pude huir.
El plato principal del banquete fui yo que sin poder moverme me inyectaron toda su crueldad y entre en un terrible insomnio del que no pude salir durmiendo y así de a poco disfrutando cada momento gozando cada bocado que arrancaban de mi mediante mi mente  se comieron el resto de mi cuerpo.

Ya estaba entregado ¿Qué podía hacer? ¡Nada! me llevaron en un nostálgico paseo por el pasado mostrándome en forma de tortuosas imágenes lo solo que me había quedado, y lo peor es que tenían razón “la verdad para el que quiere ignorarla es una cruel cachetada”. Pendientes, asuntos pendientes que se pasean en mi cabeza recordándome lo que fuimos, lo gigantes que éramos. Pero las cosas hoy son distintas, la soledad y un par de pendientes que olvidaste casi a propósito en mi meza de luz retienen mi paz y no me dejan dormir.

Autor: "El Vieja" 

viernes, 27 de septiembre de 2013

Paella de verbos

   Agregué las letras en mi boca
Disimulé el estadio primal de la pronunciación
Balbuceé  frente a un espejo, el olor a tinta de un primer párrafo
Saqué la cáscara que posaba sobre la valva de una oración con sal
Reduje el filamento en la que se extiende la sintaxis
Escupí el dicho yerto sobre camarones descompuestos
Nadé en la marea roja
Con una red, pesqué la semántica expresada por  un psicópata
Me hablaron tentáculos
Señalaron su pasado pisado sobre los maridajes muy famas
Sobre la bomba llena luna
Sobre la pleamar de ollas manipuladas por el hambre voraz
Sobre el hábito de significantes vacuos
Sobre el reptar presente de un cangrejo en reversa
Ingente ruido estomacal
Me fui a la playa
Azoté un calamar 


jueves, 25 de julio de 2013

Aquello que parece ser


La situación, es una conjetura de incertidumbres que esgrime una mano en la tarde
El entorno, es la voz del copete del primer periódico que se apoya en la mesa de café
Las circunstancias, son una migaja que se detiene en una sobremesa en donde se sortean las pausas
El escenario, es el orden establecido por un sórdido grito de una bestia disfónica
El contexto, es una empresa de lo binario absoluto
El lenguaje, es aporrear al otro que está llegando
La palabra, es subir la cima evitando el camino
La imagen auditiva, no es la mamada a la que Carver sometió a su whisky
Lacan, es como un sanguche de moto con mucha mostaza
Y el colofón de este anodino texto anuncia que:
La realidad , es fundamentalmente un acuerdo