miércoles, 14 de diciembre de 2011

INTERNATE CON ARTAUD



“Mas vale loco poeta, que cuerdo prosaico” Dice García, uno de los simpáticos personajes del film desbordar dirigido por el director Alex Tossenberger . Film que me hizo caminar por el centro  de cada vértice, para saber que existen clausuras que miran con vituperio y miedo a quien quiera fabricar epigramas y gemidos terrenales, con las tres letras, de la palabra sol. A quien quiere, desde el encierro, decir e iluminar el mundo.

Artaud , uno de estos tantos fabricadores de epigramas, supo desbordar y perforar los muros con el nimbo sonoro de cada una de sus palabras; dejándolas, para que se supiera, años después; entre hojas y un flaco, que no vio su obra, vio su vida y la tomo para reproducirla e internarse en sus significados con el grito musical; fundiéndose  entre arreglos desordenados, espaciales, pero perfectos y alineados al estilo lírico de artaud .

El poeta antonin, hartau del orden, nos dejo su espíritu. Espíritu del que según el, carecía; un espíritu errante, de horas inicuas, de entramados tan simples como su mente; una mente centrada en un ombligo que no quiere extender el cordón umbilical hacia una razón y a  una ciencia que no forma parte de  su vida, de su limbo. Vida, que a través de lo real de sus palabras, escapo de esos muros que  ceñían su esófago en tiempos  glaciales, pero con el motor de un poder decir nos lego su halo y sus caras, sus gritos y ceñidas en su seño.
Supo y con ganas de arte, perforar cada muro y cerebro positivista, aún teniendo que someter sus risas a los mudos, punzantes y viejos constreñimientos por parte de instituciones hacia genios, como el. Luchando siempre, a través de sus sucias y surrealistas palabras ante una industria que vaciaba significados de muchos contenidos.

Por todo esto: Intérnate con Antonin;  porque tiene la verdad detrás de cada choque eléctrico. Por haber soportado: psicotrópicos, discursos pesados. Dados, ni más ni menos, que por la arbitrariedad de señores  “Doctores” flageladores de la risa.
Su búsqueda entre vida espiritu- espiritu vida, en  su obra, mientras masculla un témpano de angustia, dice al comienzo:
“No concibo la obra como separada de la vida” A través de esa oración tan pelada de palabras, ligera y sin metonimias es que artaud alude a que somos espíritu, porque en definitiva el espíritu, para este execrado poeta, fue lo que lo llevo a escribir.

¿La vida es el espíritu o una especie de témpano mal tragado, que congela la angustia  oponiendo resistencia plena ante el orden a través de la mejor tactica para reconocer la vida?

El espíritu, el motor o , en su caso, la propulsión,  fue la escritura y su  ligera separación y unión de géneros literarios para convertir los libros en puro Antonin, expuesto antonin que sugiere cosas como  “piensen”.
El puso, nos dejo su pesa nervios para que se mordido por cosas exteriores.
Tal vez la obra se llame artaud. No se. Me gusta interrogarme

Y pienso en la angustia  que podemos sentir los que estamos disciplinados  controlados y habitados, pero "afuera" Y también, en la misma angustia que puede sentir , quien un día, con carcajadas y entre cercos  queriendo detener un sol border, se me sentó en el parque del Hospital Borda para decirme que quería parecerse a mi, tomar mi imagen, para luego, con su mirada al cielo decir” Yo acá, tomo mate, miro el sol y pinto, a veces. Afuera matan y violan”
Claro luego me fui con la conclusión de que a el lo estaban convirtiendo para ser un tipo repulsivo como me sentí yo, en ese parque. Un tipo de traje y repulsivo; un tipo habitado y controlado .

 Volvieron a mi cabeza las miradas congeladas y penetrantes que Antonin me entrega desde la tapa de su libro. Me lleva a pensar en vida,  escritos; en su arte; el mismo arte del que nadie puede estar prohibido.

 Al iniciar una conferencia en el teatro Vieux-Colombier  de Paris, Antonin expreso: 

"Soy un hombre enfermo del espíritu . Un hombre que ha sufrido. Tengo derecho a hablar”  

Yo, por lo pronto, me interno con Antonin.



viernes, 18 de noviembre de 2011

Del otro lado de la valla, la soltería quedó.

Relato sobre el recital de Pearl Jam por un narrador omnisciente 


Intempestivamente se los cruzo la tarde del viernes once de noviembre, en una diagonal, antes de que uno de ellos se le acercara y le dijera “Anda al Único, algo vas a poder contar cuando nuestra jalea sonora, tu jalea sonora, o como quieras llamarla, nos empegote a todos después de haberse disparado algún primer acorde , grito o en fin… algún sonido de estepa envuelta y mojada en aguardiente”

Poco supo de qué hablaban, pero con Eduardo y el resto de sus compañeros bebió un vino, escucharon Green River y al final, habiéndose estrechado la mano con cada uno, ellos, marcharon.
Camino unas cuadras la noche; sintió… vio disparar su sombra como queriendo correr un taxi; quería el, tomar un taxi, pero su sombra no llevaba el bolso y las ansias de descubrir eso que habían dicho los muchachos, los que de repente y de imprevisto, se habían cruzado con el, entre las simetrías dadas por una ciudad repleta de espíritu joven o adolescente.

Oyó proveniente de las calles conformes, un auto que pasaba detrás de otro taxi, vociferaban desde un viejo rambler algo como “Pearlll, vamos pearll jam, vamos pearl jam” Y de repente… se sintió vivo, por que le recordó que el sonido de la palabra “Jam” de jalea o mermelada tiene consonancia y ritmo con el anglicismo “Grunge”.

Vislumbro detrás de aquellos gritos, los provenientes del rambler; guitarras quejosas y perfumadas de escoria; voces estériles, primitivas y aquel movimiento de Seattle, el grunge. Se inmortalizó.
Sus sonidos lo dejaron parado en un pasado con pretensiones de infinitud y, en lo under; encadenándolo desde abajo a noches simples, vagabundas, solteras…Desposeídas de querer andarse o intentarse juntos y entendiendo, tal vez, un concepto sobre "grunge".
Antes de ir a ese único se propuso seguir “Singles” pero desde la cinta de Cameron Crowe.
No quiso que todo estuviese teñido de negro y vivió con “Alive” cantando junto a su reproductor , mientras camino las calles que le quedaban para llegar a lo de Pozarli.

El Domingo, el reloj natural le dijo “Che levántate.  Tenes que ir a ver a los Jaleas de peyote” Fue al baño, tomo corega y mientras el buche color verde bajaba y subía de su boca como queriendo quebrar la ley de Newton; oyo algo, escucho física.
Una guitarra sonaba; Pozarli era quien entre notas fabricaba el acorde. Corrió hasta su habitación, lo miro. Pozarli dio vuelta la de seis y con sus dientes revivió el espíritu de nevermaind “No Pozarli" dijo " He quedado desfasado en el tiempo por perderme y encerrarme en el condominio de la soltería ¿Y vos ahora me venís  con On a plain?” Pozarli bajo su guitarra, se levanto de la silla y el muchacho se sentó para comentarle que en seis horas tocaría Pearl Jam. Pozarli adhirió a lo dicho por su amigo, preguntando “¿Por qué te crees que hice On a plain”?.
El muchacho no respondió nada. 
Mientras esperaba al resto de las demás personas para ir al recital junto a Pozarli, algo retorno a su cabeza, algo que le había sugerido su otro amigo No Retornable rock. De repente pudo abstraerse y sumergirse en el bajo de Mike Star, ese bajo único que suena gravemente marcando lo que será el grito de un iniciatico   “Would?” Claro oyó a layne y a su infinita voz. Los arreglos de Cantrell le dieron más fuerza y viajo hasta Mad season, con Lanegan de Screeming Trees, para hacer girar above y su “Long gone day” de matices, más bluseros.

Dejo correr la reproducción digitaloide y junto a Pozarli, mientras hablaban de la noche anterior, oyeron el timbre apretado por sus amig@s. Ahí estaban. Pozarli había hecho pasar a cada uno.
Ya dentro de la casa;  Polso probaba sus anteojos mientras bebía una birra y saltaba, el zurdo estaba como duro y calmo, pitaba; Remon la remaba junto a su hermano entre whiskys y charlas sobre algo casi loable. Paula y Facu, comían y tomaban te de todo. Cada uno hacia... preparaba su ritual para ver a los jalea. Mientras tanto Pozarli junto a otro que ya estaba, Eliseo, musicalizaban y hacían artes marciales mexicanas como para sublimar el día desértico, caluroso y, calmar la ansiedad que puede generarse antes de ir a ver cualquier banda de “Seattle”  bandas estampadas de “mentiroso nihilismo radical” bandas que uniendo el Folk, el glam, el rock , el punk y el realismo sucio hacia viajes a la luna beatnik, elevaron a finales de los ochenta, su propio grito y la tempestad de sus guitarras. Erigieron un movimiento, un genero que después de pincharse con cardos de estepa aullaron al gritar“El arte es posible. Con ella y la música, quedaremos”. Mientras tanto, Pozarli junto al resto, pintaban cajas de cigarrillos como buscando el tiempo perdido “¡Camus!” exclamo el pibe que se los habia encontrado “¡Vayamos a ver a los jalea ya, pero ya! Nos  quedaremos pegados entre sus acordes, su jalea. Sera un gran recital, me lo dijeron el viernes antes de que un taxi se los llevara”. Todos movieron. Tomaron una diagonal e iniciaron el rito que puede abolir cualquier estructura, cualquier jerarquía, caminar con gente que, compartiendo más vino,  buscaban la sinergia que generarían los jalea.
Llegaron al único estadio con la mera idea de que presentándose una banda que se sostuvo en los antros, entiéndase por esta acepción: subsuelos -rock garage o espacios under, el campo no estaría dividido por la vallas , se imaginaron; pero no, no fue así. Hubo, las hubo de material y con personas encargadas para que nadie las saltara. Pero, después de los X ( banda de culto llevada por los Pearl) sucedió que el espíritu de Andrew Wood tomo el estadio para que los jam  liberaran a quienes no querian hacer de “Seguridad” masajeándolos y calmandolos con su  “Release” Luego  ,y con más sonido pegado al cuerpo de esa masa y con los que sabian que el orden ahi no iba; disfrutaron de la mejor y más cruda versión de “Even flow” que se pudo escuchar. Saltaron juntos los suertudos "Vigiladores" y los que habían pagado.
Claro, era como un milagro, eran los jam y la representación de un grito que se llama “muerto” pero de repente y, anunciando por segunda vez el mismo discurso que expreso en ferro , Eduardo les dijo “Lo quiero todos los días... I Believe in Miracles” Y ahí comenzaron a destronar y a hacerles entender que  el punk, el Folk., el rock duro o no, los cuelgues de Mccready extendiéndose tipo Page en “No quarter “ versión larga BBC, el grito eduardistico y los armónicos graves de Ament, son carnaval, son goyeneches, jauretches, tanguitos, maradonas, pappos, solaris y bayroletos infinitos. Son arena y pasión. Son como decir una vez más y habiendo levitado sobre las vallas “No quiero ser tu novio, solo quiero volver a conocerte”

De todas maneras, el muchacho se olvido del tiempo y disfruto los temas sintiéndose letalmente acompañado. Creyendo en verdades sobre ese sonido y no ya, en la reproducción de mentiras mál impresas. "No es mentira, el grunge no ha muerto" grito el pibe con poca suerte para los taxis.
Esas obsoletas vallas que propendían abolir un movimiento popular, solteras quedaron... no cantaron, ni saltaron.

El muchacho que se había encontrado con la banda, salio caminando del estadio, no quería taxis . Camino y de repente un ford K color negro estaciono a su lado. En su interior ,una chica.  Ella pregunto “¿Flaco, te llevo?”. El muchacho  le dijo “Mira que estoy rockeado” “No importa” replico ella "Como dijo el abuelo grunge, el abuelo Neil y hoy ,los jam -Rockin 'In The Free World- Vamo no ma"








martes, 8 de noviembre de 2011

Aleación del...

Demo de programa de radio realizado durante el año 2007.


Evolución, involución, darwinismo, postivismo y anulación de los espacios.


El intento fue junto a: Matias Lopez, Mariana Perez, Laura Angerami y Felix Patricio Carol Augier. 


Así pensabamos y decíamos, hace cuatro años.


Aquí va, una pegatina que adhiere al recuerdo.



miércoles, 2 de noviembre de 2011

S,C

POESÍA.CANCIÓN  

Por Gino Minichiello


S, C.

Solamente siento
Silbar sonidos ciegos,
Siempre supe surtir
Soles secos Sinfín

Simplemente saber,
Solo saber soñar,
Sanara sales
Sólidas, siempre…

Separar
Conclusión, sin
Saborear
Coctel sobrio,
Soledad
Carcomida,
Superar,
Ser superior, si!

Sombrío circular
Seré, soy capas
Suponiendo criptas
Con su cielo sideral…

Consuelos,
Sufriendo
Clavarás
Serpentinas,
Carrusel
Sin salidas,
Caerás
Sorprendida, si!....

Sobrevuela, al Sol.


viernes, 28 de octubre de 2011

Declaraciones de lo que uso




Confecciono estocolmos y trajes en usa
Los despego, los modelo
 Y que rueden…
Mientras tanto, ella duerme
Llevan la bomba a su cama
Corre la moneda y el régimen… sobre la palma del cambio
Y entre manos atadas,  prevén la finitud
Contando esquirlas por la explosión mercantil

Y ella, ahí esta
 Queriendo fabricar imposibles estocolmos de corbatas en usa
Para usar…
 Explotando
Y  con armas… desarmar al corazón del pueblo
Evocando el credo
Asolando con este y  sahumerios de carne
 Las cronopias historias

Y mirta, feliz,  tiñe su ropa del respiro añadido
Mientras tanto, como gas…
 Fabricando plataformas y raptos
Que ahora, rápido, caen
Junto a mi ahogo en la mentira

No uso… no fabrico
Y ella...
  Si
Hui...
Dejando el montaje siniestro
Deconstruyendo y arrancando la época
Viendo usadas y nefastas entelequias



viernes, 14 de octubre de 2011

La historia de Juan Jose Chicana

Todo significante corresponde arbitrariamente a la recta , a la chicana, al mundo de la fosa, llave cruz y a un blues del carpo.

Trabajo Realizado Junto a Matias Lopez, un pibe que se llama; Matias Lopez. Un amigazo.

Agradecimientos a Victoria Mamollitti. Gran actriz y también, al resto de los actores. Pedro, Pablo y Carlos Migraña.



lunes, 26 de septiembre de 2011

No escribo

Alojado en las grietas polisemicas que se entraman entre los conflictos de la palabra tiempo, vi un reloj casi macilento, demacrado; con su segundero queriendo ser mayor al segundo, emergiendo desde lo profundo y liberándose de las ataduras de la interrogación. Aquí, decido, entonces, no escribir.


No escribo por no tener que decir uniéndome a bosquejos melodramáticos o discursos con aceite en uso para escribir.

No escribo.

No escribo por que me detengo ante lo que tuve, pero lo dejo huir y por eso…

No escribo.

No escribo, por que la historia que se nutre de místicos cuentos disipados por el fuego de una chispa inadecuadamente racional ,que la ha velado, pretende decirnos lo mismo "Ilumina, escribe, ilustra"


No ilustro
No escribo

No escribo por que la hoja es la censura ante mi manera de querer contar vestidos blancos, por que me sugiere quien los tiene que  vestir y por que es ella quien reclama el estilo del vestido que será, de la trama, el protagonista, por eso..

No escribo.

No escribo por que los cambios se acuñan en la expresión de un devenir dócil, tedioso , con el avance del tiempo

No escribo

No escribo por que no hubo, ni hubieron y no los hube escribiendo

Por esto no escribo

No escribo por que soy y somos; nos contamos y pudiendo ser así, entonces,  que fluya la verba

¡Que se hable!

No escribo por no escribir lo que se puede escribir

No escribo por haberme quedado atrapado en sinonimias para abrir un solo mundo
confinado en cercos polisemicos y no plurales

Y así es


Y no escribo por no subir y bajar, por desear y quedarme parcial en el goce siendo siempre detrás del deseo

Por esto no escribo

No escribo para no contar fabulas aterciopeladas que podrían servirse en platos para la ingesta del déspota que desdeña, al final,  la moraleja

No escribo

No escribo para no entenderme escrito entre estas palabras,  difíciles, de asir

jueves, 22 de septiembre de 2011

Desde la granja. La historia del Pijo

He aqui un regalo, una hiperbole, un relato. La persona que sienta herida susceptibilidad alguna, que se joda

Paren un poquito de mirarme, por favor. Hola, soy el Pijo escribiendo desde la Granja. Espero que este mensaje llegue a alguien que pueda ayudarme, porque mi situación es desesperante. Esta granja es cualquiera, se supone que viajamos alrededor del mundo con el mejor confort y que cuenta con la vanguardia científica para ayudar a adolescentes con problemas. Bueno, les puedo asegurar que no es así, y me di cuenta hace una par de días, cuando decidí dejar de tomar las veintisiete pastillas diarias que nos dan. Así pude enterarme por ejemplo, que el Flaco Patineta falleció a causa del disparo que le propinó el propio Director de la granja.
Yo no tengo la culpa de ser así, me entendés? Estoy rodeado de infradotados con los que resulta imposible interactuar. El irlandés no me deja dejar dormir, se pasa toda la noche ensayando los golpes que le va a dar a un tal Ryan, o se mata a pajas con fotos de su madre. hace unos días me hartó y le rompí la nariz de un codazo. Yo estaba totalmente dormido y de repente siento que me están lamiendo la cara, y era este infelíz. Le di con todo el codo, y mientras se limpiaba la sangre se reía y me decía: "quería saber qué gusto tiene la pija". Si pudiera volver a nacer, no lo haría.
La primera vez que me chuparon la cara tenía doce años. Fui al cumpleaños de un primo segundo, y como siempre pasaba en las reuniones familiares, me encerraron en un baño de servicio con una bolsita de puflitos y una Pepsi de litro y medio. Ahí estaba yo esperando que alguien me alcanzara un globo o algo, cuando entró una tía que no veía nunca porque vivía en el interior. Era una mujer grande, de unos cuarenta años, muy hermosa, con un cuerpo igual de lindo al que tenían mis primitas. Un pelo rubio larguísimo y ondulado, y un par de tetas que yo nunca podré olvidar. Ese día llevaba puesto un pantalón blanco ajustadísimo y una camisa negra abierta hasta el tercer botón. La cuestión es que no se si le di lástima o qué, pero cuando me vio ahí sentadito, apagó la luz, trabó la puerta y me empezó a chupar suavemente toda la cara. Así durante diez minutos, hasta que me hundió las uñas en la cabeza y explotó en un grito contenido. Se levantó toda transpirada y cuando se iba se pudo un dedo vertical sobre los labios cerrados. Esa fue mi primera vez.
Bueno, los dejo porque nos están llevando al taller de costura, tenemos que terminar un pedido para Vitamina.




Autor: El seor

jueves, 15 de septiembre de 2011

Sin Hielos por favor

Prosa de autoayuda escrita por Rolando Abulia.


Sin hielos por favor

Alcohol 
Yermo, caliente
Jarros de silencios y bocanadas de humo
Desdibujando el caminar bourbonesco
Esperando el páramo en la oda y el grito
Tamizando su maíz, matriz
Desperdigando y sufriendo su origen

Alcohol
 Que desgarra, pero contempla la garganta
Cuando el vino sirve uvas
 Sobre parras sombrías
 Disminuyendo  la tarde
Dando un minúsculo sol, mediante el sorbo seco del yejo
Apurando la llegada de la noche
 En el perpetuo llanto de guitarras noctámbulas  ante errantes pasajeros

Alcohol
 En lo clemente y en el vaso hosco
Desde el gas y con la burbuja hacia arriba
En el fondo borrascoso y poluto
En lo infernal y en el trago largo

Alcohol 
De gorra y barba
Etanol de lágrima
De inframundos
Ciñendo
Cortando los pies del cuerpo infinito

Alcohol
Crudeza armada por partículas estandar
Anhelando sobre la barra las formas para poder olvidar
Observando supino al ánimo sediento

Alcohol…
Infarto de la risa
Cirrosis del alma



 El editor no suscribe a la prosa de autoyuda escrita por el tipo este, Abulia, y les regala una poesía de su gusto escrita por Charles Baudelaire al grito de "Embriaguense"



Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra, hay que embriagarse sin descanso.

Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense.

Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:
“¡Es hora de embriagarse!”
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo,
¡embriáguense, embriáguense sin cesar!
De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.





lunes, 5 de septiembre de 2011

Es tu menester, si queres, seguí fumando

Mensaje de auto-ayuda escrito por Rolando Abulia.

Apretando lo rancio del humo con sus dientes
Fabrico...
 Escupió colillas
Cigarros pregonadores , dichosos, de un fausto
Entre filtros separados, supieron y surgieron, bocanadas
Oliendo a ruin  monoteísmo instrumental
Diezmando con alquitranes densos, al resto del tiempo
Musitando apretados, insensibles, marrones y picados, por la disolución del espacio

 En cantones de cartones fuertes y erigidos de plomo
 Surgieron solidas , sus antes vagas, marionetas
Oyendo  uranio
Respirar entre la gesta
Con los dos meses de un niño
En su cordón caminante

Desde los disonantes acordes finitos de un plutonio expansivo
Se oyó la tos convulsa del instrumento de aire
Formando arañas, tejiendo marañas, miasmas
Gimiendo en violeta
 El suspiro de la muerte.

El editor no suscribió al extraño mensaje de auto-ayuda escrito por Rolando y sin dejarnos un vídeo musical de su gusto, corrió a comprar negros y particulares 30, para pitar.

jueves, 11 de agosto de 2011

El mástil


Donde gobernó el verso
Se torno reino de chicanas
Macanas
De troncos férreos
Viejos
 Virulentos

Entre obstinadas palabras
Acaeció limado, estropeado… un mirador
Balcón
Ante varias cabezas
Generando su lluvia
Mojándolas, doblándolas
Empapando en cada gota
Sus sesgos
Ciegos
ciegas
Rancias
Sienes
parpadeantes
Hinchando sus venas
Fueron
Errantes, pero arbitradas
Ganadas por gotas con dolor a mentira

Y ahí, sin el pulso
Caminaron naves, hacia Japón, en una hora
Alentando los olvidos
Quedándose en el suelo
Ante puertas
Anidándose en el umbral
De la brizna fina, la ilusión y lo asequible
Cuando caducaron ante el vano
Profesándose
Y son ventanas

Sólidas, con marcos
Delimitan un “son”

Cuando quedan
Perezas del grito
Desiertas de aire
De cambio
De tierra
De verlas, de verse
 En quererse
Entre conflictos fluctuantes
Ondeantes
Titubeantes
Tremolantes
Emancipadas
Banderas
De un mástil


martes, 2 de agosto de 2011

EL ARMA ES EL MEDIO


Mensaje de auto ayuda escrito por Rolando Abulia

El suicidio es el disparo de cada mensaje, que reviste, lo que no es. 

Es liberar el cerrojo hacia la libertad, abrirse hacia la eternidad. Es la violencia en la acción que reúne al tacto, al sonido, al olfato y al sabor de haber oído y de haber pasado, un sábado, por un túnel , debajo de aquella flagrante verdad verdadera, representando a gritos, su verdad. La verdad, de lo que ella fue. 

Y es una alegoría del arma feliz, fabricada sobre lo infeliz del montaje, lo que te suicida. 

El suicidio, según Emilio, ha sido un “hecho social” Según don Pierre, algo que puede habítarte hasta meterse en tus tejidos, para nadar por tus entrañas y clavarse  en tu futil hemisferio izquierdo.

Y el discurso es el arma hacia un tipo de suicidio. El de una “gente”, que estando situada detrás de la mira del control y sobre carcajadas, recarga los cartuchos de cada medio, y medio es el arma; lacerándote con el laser del infundio hasta despedir tu sangre.

El edificio es el arma. Las ideologías sobre el precipicio, lo son.

Las jerarquías en lo pagano y manuscrito y, aún antes, el mejor ideograma, lo fueron.

Y también el tren; que entre nosotros supo, a vías de distancias espacio-temporales, estar erigiendo posibles melodramas y algunas canciones. 

En la imprenta de alguna calle, con algún  vecino en esa calle, el mensaje es el gatillo, y no es fuego, es pólvora.

Por esto ni se te ocurra pensar en tirarte desde un árbol, porque sobre el poder de rebote que tiene la tierra con el fuego calentándola y algodonándola desde abajo, capaz podes fracturarte y después ¿quien sabe…? El prolegómeno es un choque, un electroshock.

En cambio con la horca en tu cuello podrás lograrlo, por que se la hizo viéndola atada en aquellos “Herejes” en un documental o en cuanto documentado libro.

Y también, en la estrechez de tu impulso, podrás lograrlo. Buscando el candor de quemarte a lo bonzo, porque se ha visto en los versos de insignes poetas del vino  y del cosmos, sufrir el devenir de la radio, del espacio multimedia, junto a la tonta tv, en donde el arma es quemarse a lo bonzo.

Aun así,  podrás realizarlo atándote a los vuelos de los pájaros, atando tus piernas a sus garras y dado vuelta, darte la cabeza contra un morro  del espacio virtual, pero no es lo mismo darte vuelta el morro con un vuelo blanco, bajo un cielo teñido de psicotrópicos, con mojadas alas, por que es macana, chicana y plata por algunas personas que no quieren verte 

Podrás hacerlo odiando la representación del atuendo, de la ropa, de la idea que no fuiste por creer solo en la idea, aún así podrás atar el atuendo a la idea y dejar que te habite hasta quedar preso y presa de su detonador….y que el botón que necesita de una aguja, se atranque en tu pecho , mientras te lo coses puesto en tu cuerpo

Y si dudas quedan, podrás hacerlo sobre la hierba, sobre las flores, con una ingesta de aromas puros, sin antes, habernos visto

Cacofónico es el sonido cuando el retumbar de posibles libertades se cristalizan entre el ruido de aquella vil perorata que ávida estuvo, de amor.


El editor de paso les regala una canción de su gusto y nos manda a decir, que no coincide con el relato en prosa de Rolando Abulia.








jueves, 28 de julio de 2011

Decir desechos

Miras

Y

Viene

Hacia ti

El discurso

Te habla

Te mueve

 Toma  tus riñones

Tejidos, naderías

Se mete

Hace una diálisis

Orinando tu amarillo real

Constriñendo la holgura de tus intestinos

 Jugando en vísperas de lo plural

Tiñe tu excretar

De impulsos, con ayudas manuscritas

Sigue, y no sale

Blanqueando uno a uno

Tus glóbulos

Los muslos

Te desgarra

Ha salido

Tirada y tullida

Palabra

miércoles, 27 de julio de 2011

Epígrafes de un Algo


Busco agendas
Y en mis venas
Vendas tú la cara de la rima
Suenas tú, sueno yo
Juegas, ríes

Sientas tus rutas sobre la idea de mis viajes
Llueve y la ciudad esta fría
Envuelves una avenida en tu diario íntimo
Cuentas tus días a través del paso de cada peaton

Agendas adentro, relatos de ti
Agendas adentro, relatos de ellos    
Agendas tu adentro

Salgamos juntos a tronar historias
¿Quieres?
Salgamos juntos
Seguir es fácil, grácil
Simple…

 Y riman zapatos en tu canto desprolijo

El terremoto es tu sol
La luz se apaga
Un dios se aloja en tu lejana paciencia
  De un espejo de hojas blancas
Sale tu trazo

Metes la ilusión en el vació
Líquidos en el hielo
Rancios en el aire

Y en tu pasillo de madera se pierde un acorde
 Mientras aquella guitarra te hace
Te nace
Autor: Rovi Copazzi 

miércoles, 20 de julio de 2011

¡HAGALO, BONZO!

Bonzo iba de realidad en  realidad, queriéndolas mirar con el rabillo del ojo. Las enroscaba, las cruzaba; quería exacerbarlas, explicarlas desde su afán por querer contar el crimen que había percibido, sentido, en el Boulevard sin nombre. La sangre fue el disparo y los coches con sus chapas derruidas, hacían vislumbrar la escasez de todo polen, de todo salto hacia lugares floridos, de todo impulso por parte de el, en liberarse de los tontos cánnones literarios para poder contar.
Un viejo decrepito, cubierto de miasma, de barba andrajosa saliente desde sus prominentes pómulos  y  estando menoscabado por el sonido escatológico de moscas verdes; escribió y violentó cada espacio con el eco de sus palabras, mientras se deslizaba, con su virus, por un suelo llano y lleno de latas polutas , aluminosas , en medio del crimen. Le grito a Bonzo desde su conocimiento u oficio para describir un suceso.
“Para escribir un cuento, relato o nota periodística, es necesario tener un espacio dividido por una placa de yeso, que separe el baño de la maquina en  la cual vayas a escribir el cuento.
Una vez que la maquina encendió verifica si la plantilla de ese Word office responde correctamente. Cuando este programa abrió tu hoja en el monitor; retírate. Dirígete al baño, camina sigilosamente; corre al pibe que canta en la puerta de tu baño; ingresa, llena el bidet de dentífrico, libera el agua fría de su canilla y volvé a sentarte frente al monitor con la plantilla del office en blanco. Comenzá a escribir esto realizado. Pero, hacelo”
El viejo expulso la sangre por su boca y pereció, sabiendo, de que iría a perecer.
Bonzo dejo de recorrer la calle apestada por las viles facultades de la modernidad.
 Junto a su maletín y su saco color marrón, subió al colectivo para dirigirse a la calle 25, calle en la que se reunía junto a demás cronistas, reporteros, fotógrafos, obituarios y demases corresponsales para armar discursos, historias.
Cerro su puerta, camino entre los demás colaboradores de la realidad y antes de entrar, se le presento:
“Mantené la distancia” Le dijo.
Bajo su cabeza y asumió la sugerencia sobre abstenerse de algún tipo de avance por parte del viejo harapiento, se ocupó de esta, de la ultima.
Sujetando su hábito a anomalías externas, internas. Jugando en los tejidos de la clarividencia, la suspicacia y empolvándose de elementos que fueron tactos y raptos para el, sintió y pudo hacer el intento por querer escribir perfumes con aroma a renglones. Pudo alejarse del copete que marcaba cierta oficialidad y centró, con la ayuda de cierto programa analógico, una idea, en su cerebro.
Interminables e intermitentes fueron los compases, los arribos de diferentes oraciones, para plasmar lo que aún no sabia… pero si sabia que quería hundirlas para cambiarlas a un lugar corpóreo, para hacerlas caminar junto al raid delictivo que tenia que comentar.
Su sintaxis tuvo todas las precauciones para ajustarse a una semántica sin saber de metáforas. Quiso y pudo largarse a escribir. Narro lo que vio, para sentarse luego, junto a su botella y a su acido convencimiento de desatarse por lo que había sido abducido, un moderno giro de la norma. Se renegó de la común imposición. Tiro su narración escrita.
Cambio su hoja y alojo el momento en una más pálida, más áspera; mas dura. Vomito primero la figura del flaco que vio caminar alrededor del crimen (El supuesto asesino) después el humo de las armas  fue descrito como si el los respirara. Utilizo la tos, y la sangre para mostrarnos lo que estaba padeciendo la circunstancia y el. Comenzó a correr y a digitar, velozmente con su índice, la longitud del difuso boulevard lleno de facinerosos. Los gritos de las personas que sentadas miraban el suceso, se supieron oír entre sus sintagmas previos a la redacción. Su jefe disparo y desdeño lo que estaría por publicar, lo execró. Termino con lo que quería, quería algo nuevo y absolutamente sofocante, abrasivo y crudo para el lector. Se cubrió de harapos y luego teletransporto su cuerpo al lugar, junto aquel viejo de barba. Jamás volvió a la calle 25. Hoy sus relatos son un antígenero esquivando a toda norma lampiña para eludir el texto.


                                             



jueves, 14 de julio de 2011

Y , SS

Y si en un callejón adusto, se presenta tu imagen, cubre su bisectriz de flores ,tus flores, en raíces,  luego crecerán y serán flores  regocijantes para más de un  conservador adusto.
Y si los improperios homologados por los famas, pretenden amedrentarte, recoge un globo, en el aire, al pasar, será un cronopio, los cronopios están gustosos de ser cronopios.
Y si el miedo recurre al registro civil llamándose Silvina Schenone, sácalo, asústalo; el miedo se asustara con ojos picarescos. Tú eres Silvina Schenone, tú eres, ojos picarescos.
Y si las estructuras se desmoronan, no habrá de que preocuparse, recurre a la teoría de la superestructura ; tómala con las sorpresas cotidianas ¡tus sorpresas! erígela, y arma el sueño material, de sueños, de realidades, de extrañezas.
Y si las lagrimas persisten luctuosas, absórbelas, pero no con tus labios, si no con tus risas
Y si el ascensor universal que debería marcar el piso del cenit pacato,  se atranca, no hay drama, la polea necesitara ahí una mano tuya; sube, muéstrale que hay mas de un cenit.
Y si el reloj marca para atrás, deconstruye la ultima palabra mencionada, retómala y  ponle cuerdas para una nueva tertulia con esa hora perdida, el tiempo perdona, el tiempo te deja, el tiempo se aleja. El tiempo, no sabe de ti.



viernes, 8 de julio de 2011

Cacho Saavedra. La importancia de un adoquin


Esto le paso a Cacho, allá , por el 2008 , cuando se puso en contra del Gobierno Porteño. 

Realizado en conjunto con Matias Lopez.


Cacho le agradece a Julian Marini, Juan Ignacio Ferreyra, Nancy Chamadoira y Juan Aguilar por acompañarlo en su lucha.






Gracias Cacho. Hasta siempre

viernes, 24 de junio de 2011

Eclecticomanos

Llegan ahí,  inventos y expertos al pasar una puerta de madera. Subiendo y pisando escalones de humo. Juntos están. Entran a un cuarto y  un winco , hace girar épocas en un disco de pasta; con posibles…suena jazz y oyen jazz , se atrapan entre sus melodías  , se desvían  y se sientan sobre unas sillas de madera con respaldos rectos. Levantan sus cabezas; cruzan sus piernas y  de frente,  en la pared… grafittis, historias, cuentos e intentos de colores alojados que, indelebles reposan, y a su lado, hibridas naranjas con perfumes de clips plateados, afirmando su extravagancia sobre cajones de manzanas, llevando de sus ombligos muchos hilos de los que penden ilusiones en sacos de te, que inertes, quieren habitar los momentos heterodoxos dando oraciones de su papel para los que leen el cuarto. Y es ahí, después de haber leído, cuando se van.
Cruzan el umbral de una puerta vieja, cambian de marco y recorren, dejándose llevar por pruebas de voces a un micrófono, un patio colonial visitado por una difusa luz roja. Se detienen ante un dj con cara de música, se paran y una señorita, por detrás de ellos, exclama “Ya esta por tocar Caro”.
Una habitación amplia, aloja gente sobre su suelo de madera antigua; unos amplificadores conectados a dos guitarras ansiosas protagonizan y se mimetizan con los pisotones de ellos para el encuentro.  Saben poder acomodarse, acostarse y aunarse  entre los acordes que juntos y verticales, perforan la profundidad del minuto cero mientras se rozan con el resto. La última estrofa de la canción final y las voces impostadas de quienes cantan, se encuentran con aplausos  impulsados por querer escucharse aplaudir.
 El suelo de madera, las naranjas que atan los sacos de te, los cajones de manzana, los vibratos de las baritonas voces  y ellos, se encuentran en perfecta armonía hacia un final previsible.
Salen por la misma puerta de madera por la que habían entrado; recuerdan que a ese lugar habían llegado por que ambos se habían llevado.

Guardados por no haber cantado, se animan en la calle, al estribillo de “There is a light that never goes out”de The Simths Sus luminosas voces connotan las vivencias y romances dados por los encuentros entre las sincronías, energías y dicotomías. Ese conflicto los lleva a extinguirse… a existirse, vivirse.



miércoles, 15 de junio de 2011

CUANDO JOSE TUNTAR ELIGIO A UN ESCRITOR

 Jose Tuntar estuvo durante varias horas sentado sobre su almohadón. El reloj que armaba su tiempo  marcaba las 22:30. El día, uno cualquiera, unos de esos días, los que todos vivimos durante el año 2002. Embate de prejuicios en la tele,  éxodos con exhaustas caras .Muchos rayos catódicos provenientes de la Tv le hicieron mal. Comenzó a revolver su casa, no la revolvía, la caminaba, pero por la velocidad de sus pasos, su casa, a su vista, era un desorden. De repente… vio la biblioteca, un libro, ahí, postrado entre varios; lo saco.

El libro sacado por Tuntar fue: Antologías por Jorge Luís Borges “¿Un genial escritor también se permite tributar a otros grandes?” Se preguntó.
 Por el índice  que fue, su pulgar derecho, abrió el libro en la página 372, leyó encantado a un autor ingles llamado Olaf Stapledon. “Lindo titulo, pero impreciso a la razón de estos tiempos” Se dijo nuevamente Jose Tuntar Historias Universales” El nombre del relato. Lo sorprendió la última sentencia, la última oración de este relato,  decía algo así: Todos los universos se ramifican paralelamente dentro del mismo, aun los tiempos, los universos, aun siendo diferentes, se juntan en uno mismo y se hacen varios.
El Sr José Tuntar quería… quería ubicarse en otro mundo, otro tiempo, estaba muy confuso consigo mismo.
De repente… los segundos se detuvieron,  arrastraron a José hacia atrás, sus ganas de recrear otro universo se estaba realizando, se cayo…

 Despertó… ya no estaba en su casa, no, para nada. Una esquina despojada de edificios, entre nieblas y lloviznas hacían resonar otros modismos:

“Usted ah caído en un balurdo ,jejejejeje” Escuchaba José Tuntar.  

Salían de la esquina: voces, risas socarronas. También con traje de gran bacanal salía un compadre. Junto a este salía un  hombre de impronta milonguera bailando tangos de Saborido “Que genial músico, gran pianista” Replicaba José al escuchar su música.

En otra esquina, de la vereda de enfrente… otro hombre, trajeado, engominado; de camisa almidonada, bigotes respingados y dé gestos inefables miraba con atención la escena, no se inmutaba. Jose Tuntar estaba ahí. Se acerco para preguntarle si tenia fuego, estaba asombrado por lo que había pasado. Era otro tiempo,  al cual José Tuntar no pertenecía.

¿Disculpe, tiene fuego? –Le pregunto Jose Tuntar al señor.

-“Vos fumas. No fumes. Yo  vine de la región mesopotámica, la región de la yarará; a los seis años mi padre murió, espicho; como espicharon los indios con la llegada de los colonizadores. Flaco no te permitas morir sin tu Nación, sin tu tango, no te permitas buscar mas allá del ancho Rio de la plata tu manera pa vivir. El gringo Juan de Solis y sus barcos tocaron  a cielo limpio el puerto de nuestro rio. Bajaron más gringos. Fuma del tabaco que crece y no de ese paquete” Replico aquel señor

¿No entiendo? Contesto José

“Hay barcos que han llegado; sus proas sevillanas tocaron el puerto, lanzaron sus anclas ¿Has visto esto?  Esto es Palermo, más allá muchacho, en el sur, esta la boca, un barrio, allá hasta hace poco tiempo el malambo, el candombe, el tango negro se bailaba, ahora se baila sevillana . La Nación esta espichando con tabaco gringo, se esta yendo el porteño. Juan de Solis nos trajo trucos, gringos, nacimiento de criollos y flores, nos dio vino, carne ¡Su calle ahora por inaugurarse se llamará Solis! En fin, somos porteños ¿Entendes?”- Pregunto-

 Jose Tuntar se tambaleo, bajo la mirada y respondió: “Si. Es muy conocido, yo conozco esa calle Solis, es más hay un cuento de un escritor ¡Gran escritor! Llamado Jorge Luís Borges qué en forma de poema refiere a esto que usted dice. El poema se llama (Fundación mítica de la ciudad de la ciudad de Bs.As) Del libro: Evaristo Carriego”.

-¿Cómo se llama el libro?- Con Ojos grandes y vociferando, pregunto

“Evaristo Carriego, señor”-Respondió Jose Tuntar con una mirada aniñada

 “¡Esa persona soy yo!” Replico el señor de camisa almidonada. “Lo conozco a ese muchacho Borges, es un excelente escritor, lo tildan de simbolista, universalista y varias cosas más. Es más ¿Escuchas esas voces?”

“¡Flor, contraflor al partido!” – Se escuchaba desde adentro de los  almacenes de enfrente. Grandes almacenes que vendían vinos rosados, claretes y tintos.

“Ahí debe estar ese Borges fundando su alegría con el truco, sale todos los días a jugar, es hijo de criollos, es un porteño de este barrio hermoso, anda siempre por las calles Serrano y Paraguay, mira mucho a la gente, como yo. Me sorprendió la vez pasada como miro a los caballeros de aquel auto negro fumar habanos. Acá a la vuelta recita algunos poemas suyos, acá, en una manzana despoblada, es un gringuito alfabetizado” Comento aquel señor

 A lo que José Tuntar pregunto: ¿Usted habla con el?                

“No, no hablo, me da la impresión que es un Juan Díaz de Solís, habla el ingles muy bien, me da miedo, habla de las posibilidades de sembrar rosas en el desierto y de que el humo de los habanos que el ve, cuando se entrecruzan con en el truco, purifican el ambiente ¡Medio raro!”
El señor se acomodo el cuello de su camisa y le dijo a José: “Bueno es hora de irme,  disfruta de mi barrio y de esta rara cultura, mezclada. Recordá que en algún futuro aquí habrá edificios y varios gringos más, y se llamaran porteños"

Ese señor que decía llamarse Evaristo Carriego y Jose Tuntar se habían saludado.

Jose Tuntar lo había  escuchado,  había hablado, había visto todo, de la vereda de enfrente. Se quedó pensando, allá por el año 29; año en el que el golpe, después de la lectura, lo había depositado en ese almanaque que el quería ¿Que barrió sería ese? ¿Seria Palermo realmente?

 El otro libro que sostenía a las Antologías Borgeanas era también de Jorge Luís Borges, llamado: Evaristo Carriego.

Ahora Jose Tuntar sabe por que un gran escritor, cuestionado, tributa a otro. Si Evaristo Carriego se hubiese enterado de la admiración que Borges le tenía; tal vez se habría acercado a Borges. Lo raro de este relato es que Evaristo Carriego murió el  13 de octubre de 1912, gran escritor comentan que fue.
Dicen ahora que:
Nuestro querido Jose Tuntar no volvió jamás al año 2002. Se dio la el gusto de quedarse allí, en ese año, en el 29, sin tele y con más códigos, entre criollos, gringos o porteños; en un crisol de identidad única ; esperando a Borges para saludarlo por su “Fundación mítica de BS.AS”  y para decirle que el haber hablado con Evaristo hizo que José entendiera aquel poema. Ahora, en fin, como hubiese dicho Jorge Luís Borges “Jose Tuntar recuerda su futuro”


miércoles, 25 de mayo de 2011

Detrás de un ronquido

Tiene enredado los pelos en una entelequia burlesca… demasiado burlesca. Verde, profusa de cronopios separados de los márgenes. Alberga sus  piernas en la necesidad del descanso. Se mete en las vecindades del onirismo bajando sus parpados. El líquido sueño se presenta a un par de metros. Desdibuja su distancia anclándola a su sombra. El plano inconsciente esta claro, demasiado, y el sol corrompe el itinerario ofreciendo distancias hacia el. El punto de partida en el que sabía estar resurge y se construye nuevamente entre las cosas que tenía para decir. Las formas y las figuras fónicas tropiezan  junto a su narcolepsia, apnea, sinapsis, disfemia. Su lengua se traba. Enmarañada de impulsos, se agita  y puede deshacerse del tiempo,  del espacio. El desasosiego de no poder hablar lo traslada, aún ahí… intacto, inmóvil, perenne y sinéstesico, sobre los turnos de una inmediatez  que, en su afán de existir, desdeña las estructuras estridentes del sonido nacientes de la languidez ordenada. La vigilia lo envuelve, lo zamarrea con beligerante frenesí, lo respira, lo gira, lo despierta.